LA PAZ, 6 ene (Xinhua) — La toma de una planta estratégica del sistema de transporte de hidrocarburos por parte de organizaciones campesinas pone en riesgo el abastecimiento de combustibles en varias regiones de Bolivia, informó este martes la estatal YPFB Transporte, subsidiaria de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos. La firma detalló en un comunicado que comunarios de sindicatos agrarios afiliados a la Central Única de Trabajadores Campesinos Provincial Manuel María Caballero tomaron y paralizaron las operaciones de la Estación de Compresión y Bombeo Oconi, infraestructura fundamental del Gasoducto al Altiplano (GAA) y del Oleoducto Santa Cruz-Cochabamba (OSSA1). «Esta acción externa, ajena a nuestra operación, afecta la continuidad del servicio y representa un riesgo para la seguridad de las personas próximas a nuestras operaciones», advirtió. Ante esto, YPFB Transporte informó que activó su Plan de Respuesta a Emergencias, conforme a los protocolos vigentes, con el objetivo de precautelar la integridad física de trabajadores y manifestantes, al tiempo que mantiene coordinación con las autoridades para garantizar la protección del personal y lograr el restablecimiento de la normalidad operativa en el menor tiempo posible. La Estación de Bombeo y Compresión Oconi, ubicada en el departamento de Santa Cruz (este), cumple un rol central dentro del sistema nacional de transporte de hidrocarburos, por lo que una interrupción prolongada de sus operaciones podría generar impactos en la distribución de combustibles y afectar el transporte y la actividad económica en el occidente y centro de Bolivia. Por su parte, el ejecutivo de la Central Única de Trabajadores Campesinos Provincial Manuel María Caballero, Casiano Flores, explicó a la prensa local que la protesta responde al incremento en los precios de los hidrocarburos, que repercute de manera directa en los pequeños productores rurales y en la canasta familiar, ya que encareció el pasaje y el uso de maquinaria agrícola. Precisó que el gremio exige la abrogación del Decreto Supremo 5503, que elimina la subvención a los combustibles y da paso a otras medidas económicas, al considerar que fue aprobado sin consenso y sin tomar en cuenta el impacto económico en el sector rural. El episodio se suma a una serie de protestas y movilizaciones registradas por la Central Obrera Boliviana (COB), máxima entidad de los trabajadores del país, en contra de las políticas energéticas y económicas del Gobierno. Fin
