LONDRES, 12 ene (Xinhua) — Reino Unido aplicará una nueva ley esta semana que prohíbe la modificación de imágenes sin el consentimiento de los involucrados (deepfakes), anunció hoy la secretaria de Tecnología, Liz Kendall, tras la controversia generalizada derivada del chatbot de inteligencia artificial Grok de Elon Musk que genera deepfakes sexualizados. Kendall dijo en la Cámara de los Comunes que las imágenes de mujeres y niños sin ropa generadas con inteligencia artificial y elaboradas sin su consentimiento no son «imágenes inocuas», sino «armas de abuso». «De conformidad con la Ley de Seguridad en Línea, compartir imágenes íntimas sin el consentimiento de los involucrados, o amenazar con compartirlas, incluyendo imágenes de personas en ropa interior, es un delito penal para individuos y plataformas», dijo Kendall. Kendall señaló que la Ley de Datos, aprobada el año pasado, ya establece como delito penal crear o solicitar la creación de imágenes íntimas sin consentimiento, y agregó que «este delito entrará en vigor esta semana y lo convertiré en un delito prioritario también de la Ley de Seguridad en Línea». «Esto significa que los individuos estarán cometiendo un delito penal si crean o buscan crear este contenido, incluso en X. Quien haga esto puede esperar enfrentar todo el peso de la ley», dijo. Kendall agregó que la responsabilidad no es únicamente de los individuos e hizo énfasis en que las plataformas que aceptan este material también deben rendir cuentas, incluyendo a X. El anuncio se produce después de una investigación formal iniciada por el regulador británico de la seguridad en línea, la Oficina de Comunicaciones (Ofcom), sobre X en relación con el uso de Grok para generar imágenes sexualizadas de mujeres y niños. Ofcom dijo que el caso es de «máxima prioridad» y señaló que podría bloquear el acceso al servicio «cuando resulte apropiado». Grok, una herramienta de inteligencia artificial, ha enfrentado críticas crecientes después de la publicación de informes en el sentido de que fue utilizada para presuntamente generar contenido sexual ilegal. El primer ministro británico, Keir Starmer, describió previamente el uso del chatbot para crear tales imágenes como «vergonzoso» y «repugnante». Fin
