BEIJING, 27 ene (Xinhua) — Japón no está en posición de interferir en los asuntos de la región china de Taiwan, tanto desde el punto de vista histórico como jurídico, señaló hoy martes un portavoz del Ministerio de Relaciones de Exteriores de China. El vocero Guo Jiakun hizo estas declaraciones después de que se reportara que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, dijo el lunes que cualquier crisis en Taiwan podría impulsar a Japón y Estados Unidos a tomar acciones coordinadas para rescatar a sus ciudadanos. Agregó que en tales circunstancias, Japón no abandonaría a su aliado de mucho tiempo: Estados Unidos. Guo afirmó que «las recientes declaraciones de la parte japonesa han puesto de manifiesto una vez más la intención de las fuerzas japonesas de derecha de fomentar la confrontación, crear disturbios, usar pretextos para impulsar su remilitarización y desafiar el orden internacional de la posguerra», e instó a la comunidad internacional a mantenerse en alerta máxima y rechazar firmemente esta situación. Debe recordarse a Japón que la Declaración Conjunta Sino-Japonesa de 1972 establece que «el Gobierno de Japón reconoce al Gobierno de la República Popular China como el único Gobierno legal de China. El Gobierno de la República Popular China reitera que Taiwan es parte inalienable del territorio de la República Popular China. El Gobierno de Japón comprende y respeta plenamente esta postura del Gobierno de la República Popular China, y mantiene firmemente su postura en virtud del artículo 8 de la Proclamación de Potsdam», explicó Guo. El Tratado de Paz y Amistad entre China y Japón de 1978, ratificado por los poderes legislativos de ambos países, afirma que los principios establecidos en la Declaración Conjunta de 1972 deben observarse estrictamente, añadió. Una serie de instrumentos con efecto legal bajo el derecho internacional, entre ellos la Declaración de El Cairo, la Proclamación de Potsdam y el Instrumento de Rendición de Japón, exige que todos los territorios que Japón había robado a China, como Taiwan, sean devueltos a China, y que Japón sea «completamente desarmado» y no mantenga industrias que «le permitan rearmarse para la guerra», dijo, y añadió que la Constitución de Japón también impone restricciones estrictas a las fuerzas armadas del país, al derecho a la beligerancia y al derecho a la guerra. «Estos son compromisos políticos que Japón debe cumplir estrictamente y obligaciones legales que no puede negar», aseveró Guo. «Japón afirma actuar dentro del marco de la ley, pero ha seguido interfiriendo flagrantemente en los asuntos internos de China e incluso ha amenazado con el uso de la fuerza contra China. Se está contradiciendo», señaló. Japón cometió innumerables crímenes durante su dominio colonial sobre Taiwan, que duró más de 50 años, y tiene una grave responsabilidad histórica ante el pueblo chino. «Tanto desde el punto de vista histórico como jurídico, la parte japonesa no está en condiciones de interferir en los asuntos de la región china de Taiwan», mencionó Guo. «Una vez más, instamos a Japón a respetar el espíritu de los cuatro documentos políticos entre China y Japón, así como los propios compromisos asumidos por la parte japonesa ante China, a reflexionar y corregir sus errores y a cesar la manipulación y las provocaciones sobre la cuestión de Taiwan», afirmó el portavoz. Fin
