LA HABANA, 1 feb (Xinhua) — El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba reiteró hoy domingo su compromiso de cooperar con Estados Unidos y otras naciones para fortalecer la seguridad regional e internacional, condenando de manera inequívoca el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones. «La nación caribeña declara categóricamente que no alberga, no apoya, no financia ni permite organizaciones terroristas o extremistas», subrayó la Cancillería en un comunicado oficial. El documento enfatiza que Cuba mantiene una política de tolerancia cero frente al financiamiento del terrorismo y el lavado de dinero, estando comprometida con «la prevención, detección y enfrentamiento de actividades financieras ilícitas, en consonancia con los estándares internacionales». Explicó que cualquier interacción pasada con personas posteriormente designadas como terroristas «ocurrió únicamente en contextos humanitarios limitados, vinculados a procesos de paz reconocidos internacionalmente, a solicitud de sus respectivos gobiernos, de manera plenamente transparente». La nota oficial rechazó categóricamente cualquier caracterización de Cuba como amenaza para la seguridad de Estados Unidos, aclarando que «no alberga bases militares o de inteligencia extranjeras» y que «tampoco ha apoyado ninguna actividad hostil contra ese país ni permitirá que su territorio se utilice contra otra nación». Por el contrario, el comunicado expresó la disposición cubana a «reactivar y ampliar la cooperación bilateral con Estados Unidos para hacer frente a amenazas transnacionales compartidas», siempre defendiendo su soberanía e independencia. Entre las áreas de cooperación propuestas destacan la lucha contra el terrorismo, prevención del lavado de dinero, combate al narcotráfico, ciberseguridad, trata de personas y delitos financieros, comprometiéndose a continuar fortaleciendo su marco jurídico para respaldar estos esfuerzos. «El pueblo cubano y el pueblo estadounidense se benefician del compromiso constructivo, la cooperación conforme a la ley y la coexistencia pacífica», afirmó la declaración, reafirmando finalmente la disposición de Cuba a mantener «un diálogo respetuoso y recíproco con el Gobierno de Estados Unidos, basado en el interés mutuo y el derecho internacional». Trump firmó el pasado jueves una orden ejecutiva en la que, además de anunciar la aplicación de aranceles contra quienes envíen petróleo a la isla, declaró una «emergencia nacional» en virtud de la supuesta amenaza que representa Cuba para Estados Unidos y el resto de la región. Fin
