RÍO DE JANEIRO, 3 mar (Xinhua) — El aumento unilateral de aranceles impuesto en 2025 por Estados Unidos tuvo un efecto «puntual» y limitado sobre la economía brasileña, que logró crecer un 2,3 por ciento en comparación con el año anterior, según datos divulgados hoy martes por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). La evaluación oficial contrasta con el discurso proteccionista de Washington y refuerza la percepción de que el llamado «tarifazo» no alcanzó el impacto estructural esperado sobre el comercio exterior de Brasil, que consiguió diversificar destinos y sostener el dinamismo de sus exportaciones. Durante la presentación de los resultados del Producto Interno Bruto (PIB), la coordinadora de Cuentas Nacionales del IBGE, Rebeca Palis, afirmó que el efecto de las medidas estadounidenses fue específico y no alteró de forma significativa la trayectoria general de la economía brasileña. «En relación con el tarifazo, realmente vimos que fueron cosas muy puntuales», señaló. El PIB brasileño, que mide el conjunto de bienes y servicios producidos en el país, avanzó un 2,3 por ciento en 2025, en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales y desaceleración en varias economías desarrolladas. Uno de los datos más significativos fue el crecimiento del 6,2 por ciento de las exportaciones brasileñas en comparación con 2024, desempeño que evidencia la capacidad de adaptación del sector externo ante el endurecimiento tarifario aplicado por Washington. Según Palis, los exportadores brasileños reaccionaron buscando nuevos destinos para sus productos. «Los exportadores buscaron otros mercados. Brasil ya estaba consiguiendo exportar más a otros países. Estados Unidos ya no pesa tanto como destino de las exportaciones brasileñas», afirmó. Estados Unidos es el segundo socio comercial de Brasil, pero su participación relativa en la pauta exportadora brasileña ha disminuido en los últimos años, tendencia que se acentuó tras la imposición de aranceles adicionales. El «tarifazo» entró en vigor en agosto de 2025, cuando el Gobierno de Trump elevó impuestos a productos importados con el argumento de proteger la industria estadounidense y estimular la producción interna. En el caso de Brasil, las tasas llegaron hasta el 50 por ciento en determinados productos. Trump justificó además la medida como una supuesta represalia política vinculada a la situación judicial del expresidente Jair Bolsonaro, condenado en septiembre de 2025 por el Supremo Tribunal Federal (STF) por tentativa de golpe de Estado. No obstante, los datos oficiales sugieren que la estrategia arancelaria tuvo un alcance menor al previsto. Aunque las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos retrocedieron un 6,6 por ciento en 2025, según el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, el comercio total del país se expandió gracias a la mayor inserción en otros mercados. «Probablemente, sin el arancel habríamos exportado incluso más. Pero exportamos bastante, crecimos y fue importante para el crecimiento del año pasado», agregó Palis. Fin
