RÍO DE JANEIRO, 20 mar (Xinhua) — Las autoridades brasileñas decomisaron 16 toneladas de drogas y detuvieron a 2.123 personas durante la primera fase de un mega operativo de desarme llevado a cabo entre el 14 y el 19 de marzo, informó hoy viernes el Ministerio de Justicia y Seguridad de Brasil. La entidad detalló en su reporte que como resultado del mega operativo se decomisaron también 17.282 municiones y más de 595 armas de fuego, lo que junto con la droga incautada causó pérdidas a organizaciones vinculadas al tráfico ilegal de armas, municiones y explosivos, estimadas en 562,5 millones de reales (unos 102 millones de dólares). El operativo contó con la participación de policías civiles y militares, así como de la Policía Federal, la Policía Federal de Carreteras y el órgano responsable de la administración tributaria, mediante una actuación coordinada en áreas estratégicas como fronteras, carreteras, puertos y aeropuertos. El Ministerio de Justicia y Seguridad señaló que la acción se desarrolló de forma simultánea en todo el territorio brasileño en forma coordinada entre el Gobierno federal y los estados. El secretario nacional de Seguridad Pública, Chico Lucas, afirmó que la operación representa un avance en la política de seguridad, al priorizar acciones estructuradas y continuas contra los principales pilares que sustentan la criminalidad en el país. «La operación genera un impacto concreto en la capacidad de articulación, financiamiento y expansión de estos grupos», señaló. De acuerdo con la entidad, la operación de desarme tiene como objetivo debilitar estructuras esenciales del crimen organizado, en especial el flujo ilícito de armamento, considerado uno de los principales factores que sostienen actividades como el narcotráfico, los robos a instituciones financieras y los homicidios. Busca, asimismo, reducir el poder de ataque de las organizaciones criminales, desarticular redes logísticas de abastecimiento, interrumpir rutas de armas, disminuir la violencia letal y reforzar la penalidad mediante pruebas. El Gobierno brasileño subrayó que la acción forma parte de una estrategia basada en inteligencia y análisis criminal, orientada a lograr resultados sostenibles en el combate al crimen organizado. Fin
