WASHINGTON, 27 mar (Xinhua) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó hoy viernes un memorándum presidencial para pagar el salario de los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés), quienes han estado trabajando sin pago y enfrentan un creciente ausentismo desde el cierre del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) hace un mes. «Desde que comenzó el cierre, cerca de 500 oficiales de seguridad en el transporte han abandonado sus puestos, y miles más han empezado a reportarse enfermos en niveles récord debido a la falta de pago. Como resultado, los tiempos de espera en los controles de seguridad en algunos aeropuertos han llegado a duraciones insostenibles de tres horas o más», indicó el memorándum. Trump culpó a los demócratas por el cierre parcial, el cual ya entra en su sexta semana. «Actualmente, más de 60.000 empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), incluyendo aproximadamente a 50.000 oficiales de seguridad en el transporte, que cumplen funciones de seguridad en los aeropuertos nacionales, no están recibiendo su salario debido a la imprudente decisión de los demócratas del Congreso», señaló el memorándum. «En consecuencia, por este medio ordeno al secretario de Seguridad Nacional, en coordinación con el director de la Oficina de Administración y Presupuesto, utilizar los fondos que tienen un nexo razonable y lógico con las operaciones de la TSA para proporcionar a los empleados de la TSA su remuneración y beneficios», indicó. El DHS dijo en X que la TSA inició de inmediato el proceso de pago a la fuerza laboral. «Los oficiales de la TSA deben empezar a ver sus cheques de pago a partir del lunes 30 de marzo», indicó el departamento. Los hechos más recientes se producen luego de que los líderes republicanos de la Cámara rechazaron una iniciativa aprobada por el Senado que financiaría la mayor parte del DHS, incluyendo la TSA. La iniciativa no suministraría fondos para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ni la Patrulla Fronteriza, pues republicanos y demócratas siguen estancados con respecto a las demandas de los demócratas para realizar reformas a las operaciones de control de la inmigración. Los demócratas piden reformar las operaciones del ICE después de que agentes federales mataron en enero a dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis, pero los republicanos rechazan la demanda, lo que ha tenido como resultado un estancamiento en las negociaciones. En este contexto, el financiamiento del DHS expiró el 13 de febrero. Esto ha paralizado las funciones del departamento, incluyendo la TSA, la Guardia Costera y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias. Durante el fin de semana, Trump y el zar fronterizo de la Casa Blanca, Tom Homan, indicaron que los agentes del ICE ayudarían en los controles de seguridad en aeropuertos concurridos en medio del cierre parcial. La medida entró en vigor el lunes. El miércoles, la administradora en funciones de la TSA, Ha Nguyen McNeill, dijo en una audiencia del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara que los tiempos de espera en los controles de seguridad en aeropuertos estadounidenses han alcanzado los niveles más altos en los 24 años de historia de la TSA en medio del prolongado cierre del DHA, y que algunos han superado las cuatro horas. Varios aeropuertos importantes están registrando niveles de ausentismo de entre 40 y 50 por ciento entre los trabajadores de la TSA, dijo McNeill. «Este nivel de afectación carece de precedentes y es inaceptable, además de que socava de manera significativa la seguridad de los sistemas de transporte de Estados Unidos». Fin
