Por Ricardo Montoya y José Gabriel Martínez MONTERREY, México, 31 mar (Xinhua) — La zona metropolitana de Monterrey, ciudad capital del estado de Nuevo León (norte) y una de las tres sedes mexicanas de la venidera Copa Mundial de Fútbol 2026, ensaya un modelo de seguridad que combina vigilancia tradicional con inteligencia tecnológica y en el que destacan unidades robotizadas tipo «perro». Los perros robot, de fabricación china, fueron diseñados para operar en entornos de riesgo y alta concentración de personas, como lo son los estadios y otros espacios públicos que acogerán en solo semanas un alto volumen de aficionados al más universal de los deportes. El municipio de Guadalupe, donde se ubica el Estadio BBVA, la sede mundialista de Monterrey, ha incorporado cuatro de estos dispositivos como parte de la unidad K9-X, concebida como herramienta de primera respuesta en operativos preventivos y de monitoreo. De acuerdo con autoridades locales, los equipos no sustituyen a los elementos policiales, sino que amplían sus capacidades en campo. «Estos perros robots de K9-X van a apoyar al policía con una primera intervención, con video. Van a entrar también a sitios de riesgo antes de que entre la fuerza pública, para cuidar la integridad física de los elementos», explicó el alcalde de Guadalupe, Héctor García, durante la presentación del sistema. En términos operativos, los dispositivos funcionan de manera semi autónoma y son controlados por un operador, en una lógica de «binomio» similar a las unidades caninas tradicionales. Su despliegue incluye patrullajes en accesos, estacionamientos y zonas de alta afluencia, tanto antes como después de los eventos deportivos. El director del C4 Inteligente (Centro de Seguridad con Comando, Control, Comunicación y Cómputo) de Guadalupe, Miguel Ángel Cepeda, detalló en entrevista con Xinhua que la principal fortaleza de estos equipos radica en la capacidad de generar y procesar información en tiempo real. «Son equipos robotizados, los cuales tienen diferentes analíticos como es lector de placas, lector de rostros y a su vez también detectan aglomeraciones, situaciones de riesgos en las que podamos ayudar y sumar información a nuestros compañeros operativos», explicó. «Todo esto está vinculado a nuestro C4. Tenemos una vigilancia; lo que va grabando el equipo se está visualizando en nuestra sala de operaciones» , añadió el funcionario, al subrayar el papel de la analítica de datos en la prevención del delito. En la práctica, los «robotperros» ya han sido desplegados en partidos recientes, donde realizaron recorridos preventivos sin registrar incidentes mayores, pero generando información útil para la toma de decisiones. «Es una información valiosa. Todo genera información que se procesa y se hace en inteligencia. Los resultados se ven claros en el tema de la baja de incidencia», afirmó Cepeda. Más allá del contexto inmediato del Mundial de Fútbol, el proyecto apunta a consolidarse como una herramienta permanente en la estrategia de seguridad urbana. Según las autoridades, los dispositivos pueden ingresar a espacios estrechos o de difícil acceso, donde un elemento humano enfrentaría mayores riesgos. El uso de estos sistemas se inscribe en una tendencia más amplia de adopción de tecnologías avanzadas en la seguridad de grandes eventos, que incluye también drones de vigilancia y sistemas antidrones. En el caso de Monterrey, ciudad que acogerá cuatro partidos mundialistas, el reto será equilibrar innovación, eficacia operativa y percepción ciudadana en un escenario de alta visibilidad internacional. Con la expectativa de albergar decenas de miles de visitantes durante la justa futbolística, las autoridades locales apuestan por un modelo que combine presencia policial con herramientas tecnológicas capaces de anticipar riesgos. En ese esquema, los perros robot representan una innovación llamativa y un ensayo de cómo la inteligencia artificial y la robótica pueden integrarse, con límites claros, a las tareas de seguridad pública y bienestar ciudadano. Fin
