RÍO DE JANEIRO, 15 abr (Xinhua) — El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este miércoles un nuevo paquete de medidas para el sector habitacional, que incluye un aumento de recursos y la ampliación de la meta del programa gubernamental «Mi Casa, Mi Vida» a tres millones de viviendas construidas hasta finales de 2026. Durante un acto en Brasilia, el mandatario afirmó que el Gobierno prevé alcanzar ese objetivo antes de lo previsto, superando la meta inicial de dos millones. «Construiremos tres millones de viviendas para finales de este año. Prometimos dos y llegaremos a tres», señaló Lula da Silva, quien subrayó el carácter social de la política habitacional y la vinculó con su experiencia personal. «Construir casas es una obligación para nosotros. Y mi obligación surge porque sé lo que es vivir en medio de una inundación. He vivido en una casa con un metro y medio de agua», enfatizó el presidente. Agregó que para él, «la vivienda es casi un derecho humano y está consagrado en la Constitución». El jefe de Estado destacó que el programa busca facilitar el acceso a la vivienda propia en mejores condiciones. «Todo el mundo quiere cambiar el alquiler por una hipoteca. Y ese es el objetivo de este programa: intentar crear las condiciones para que la gente pueda tener una vivienda propia», agregó Lula da Silva. El anuncio contempla un aporte adicional de 20.000 millones de reales (unos 4.080 millones de dólares) provenientes del Fondo Social, lo que elevará el presupuesto total destinado al sector a 200.000 millones de reales (unos 40.800 millones de dólares) en 2026, el nivel más alto registrado. De acuerdo con el Gobierno, los nuevos recursos permitirán la construcción de un millón de viviendas solo este año, tras haberse alcanzado anticipadamente en 2025 la marca de dos millones de unidades construidas. Las medidas incluyen además la actualización de las franjas de ingresos del programa, ampliando el acceso a familias con ingresos de hasta 13.000 reales (2.600 dólares) mensuales, así como el incremento del valor máximo de las viviendas financiadas, especialmente para los segmentos de ingresos medios. El plan también contempla mejoras en el programa de reformas habitacionales, con tasas de interés reducidas y mayores montos de financiamiento, con el objetivo de elevar la calidad de vida de las familias brasileñas. Según el Ejecutivo, la expansión del programa busca además estimular la economía, en particular el sector de la construcción, que emplea actualmente a cerca de tres millones de trabajadores formales en el país. Fin
