NACIONES UNIDAS, 28 may (Xinhua) — El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, asistió hoy jueves a una reunión del Grupo de Amigos de la Gobernanza Global en la sede de la ONU en Nueva York. En su discurso inaugural, Wang pidió esfuerzos para impulsar la reforma de la ONU con el fin de volver más eficiente al organismo mundial y hacer al Consejo de Seguridad más capaz y dotarlo de mayor autoridad. Reformar y mejorar la gobernanza global es una misión histórica para esta generación. Tal tarea exige una firme convicción y esfuerzos incansables, dijo Wang, quien también es miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China. El propósito de la reforma de la ONU es mejorar al organismo mundial, no debilitarlo. La reforma de la ONU debe ser dirigida por los Estados miembros y se debe realizar de forma justa, inclusiva y transparente, destacó Wang. Wang enfatizó la importancia de realzar la voz de los países en desarrollo y de los países pequeños y medianos, especialmente a través de abordar la injusticia histórica enfrentada por África. Wang también pidió esfuerzos para adaptar las operaciones de mantenimiento de paz de la ONU a las exigencias de la época, para desarrollar un consenso internacional con el fin de acelerar el desarrollo, dirigir la gobernanza global de los derechos humanos hacia la dirección correcta y profundizar la reforma del sistema económico y financiero. También pidió establecer reglas para la gobernanza de la inteligencia artificial, una gobernanza más firme en ámbitos emergentes como ciberespacio y espacio exterior, y mayores intercambios entre civilizaciones. Wang dijo que el Grupo de Amigos de la Gobernanza Global ha servido como un factor estabilizador y una fuerza en favor de la justicia en un mundo turbulento, y que este mecanismo se seguirá aprovechando y fortaleciendo. China seguirá defendiendo la bandera del multilateralismo y seguirá contribuyendo a la gobernanza global a través de su propia experiencia. Los ministros de Relaciones Exteriores y representantes de más de 60 países, incluyendo Pakistán, Turkmenistán, Kirguistán, Cuba y Zimbabue, asistieron a la reunión. La subsecretaria general de la ONU, Amina Mohamed, dio un informe a los participantes. Fin
