BEIJING, 17 jun (Xinhua) — La Iniciativa para la Gobernanza Global (IGG), propuesta por China, responde a los desafíos de nuestros tiempos, según un libro blanco publicado hoy miércoles por la Oficina de Información del Consejo de Estado. Según el documento titulado «Una gobernanza global más justa y equitativa: Principios, propuestas y acciones de China», el mundo enfrenta hoy desafíos graves y complejos, donde la ley de la selva socava seriamente el Estado de derecho internacional. Los crecientes desafíos exigen una gobernanza más eficaz y esfuerzos para consolidar el sistema de gobernanza y permitir que se escuchen más voces del Sur Global, indica el texto. La IGG defiende los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas e impulsa una visión de gobernanza global caracterizada por la amplia consulta, la contribución conjunta y los beneficios compartidos, de acuerdo con el libro blanco. Al abordar la raíz y las causas profundas de las crisis y los desafíos, la iniciativa proporciona una sólida guía para construir un sistema de gobernanza global más justo y equitativo, añade. De acuerdo con el libro blanco, la IGG se basa en cinco conceptos centrales: la igualdad soberana, el Estado de derecho internacional, el multilateralismo, un enfoque centrado en el pueblo y la acción real. La igualdad soberana está consagrada en la Carta de la ONU como el primero de todos los principios y la norma suprema que rige las relaciones entre Estados. Los países, sean grandes o pequeños, fuertes o débiles, desarrollados o en desarrollo, son miembros iguales de la comunidad internacional. La soberanía y la dignidad de cada nación deben ser respetadas, y todos los países tienen el mismo derecho a participar, deliberar y beneficiarse de la gobernanza global, según el documento. El Estado de derecho internacional es la garantía fundamental de la gobernanza global, añade el documento. Solo un sistema de gobernanza global basado en la ley puede proporcionar a todos los países un entorno de desarrollo justo, lograr un equilibrio entre derechos y obligaciones, y hacer que el orden internacional sea más justo y equitativo. El multilateralismo surgió a favor de la paz y el desarrollo, y los mecanismos multilaterales son vitales para abordar los problemas globales. Ningún país puede lograr el desarrollo al margen del sistema de gobernanza global, ni asegurar su futuro sin participar en la cooperación internacional. No se trata de si lo elegimos o no; el multilateralismo es el único camino viable, subraya el libro blanco. El bienestar de la población es una preocupación central de la gobernanza global. Los pueblos de todos los países del mundo son los participantes esenciales y los beneficiarios directos de la gobernanza global. Solo sirviendo al interés público, fortaleciendo la confianza popular y satisfaciendo las expectativas de la ciudadanía, puede el sistema de gobernanza global ganar un apoyo amplio y funcionar con eficacia, indica el texto. La gobernanza global encuentra su fuente de vitalidad en la práctica, depende de la acción y se verifica mediante su efectividad. Una visión solo se hace realidad a través de acciones concretas. Incumbe a la comunidad internacional convertir esta visión en realidad, estableciendo objetivos comunes, adoptando un enfoque orientado a la resolución de problemas y actuando de forma concertada, agrega la publicación. Fin
