Por Elena Chuquimarca QUITO, 1 jul (Xinhua) — Los avances económicos, sociales y tecnológicos, alcanzados por China bajo el liderazgo del Partido Comunista de China (PCCh), evidencian la eficacia de un modelo de desarrollo basado en la planificación estratégica de largo plazo, afirmó el secretario general del Partido Comunista de Ecuador (PCE), Winston Alarcón, al conmemorarse el 105° aniversario de la fundación del PCCh. El dirigente destacó en entrevista con Xinhua que una de las principales fortalezas del PCCh es su capacidad para diseñar y ejecutar políticas a largo plazo mediante los planes quinquenales, respaldados por el principio del centralismo democrático, la disciplina partidaria y la adaptación del marxismo «como guía de acción». «Su profunda simbiosis con las masas le otorga una fortaleza institucional inigualable», opinó el entrevistado, al referirse a la estrecha vinculación del PCCh con la población china y su capacidad de respuesta frente a las demandas sociales. El entrevistado afirmó que el liderazgo del PCCh ha dado lugar al «proceso de modernización y desarrollo de las fuerzas productivas más acelerado y masivo en la historia de la humanidad». Además, destacó la experiencia china como una referencia para partidos de América Latina, al señalar que los logros de China bajo la dirección del PCCh son «muy importantes desde el punto de vista histórico». «El Partido Comunista de China logró transformar un país semicolonial y semifeudal, devastado por el imperialismo, en la segunda economía más grande del mundo y un Estado socialista moderno», subrayó Alarcón. Este avance, según sostuvo, se explica por la combinación de planificación estatal a largo plazo con una economía de mercado socialista, donde el capital permanece subordinado a los intereses del desarrollo nacional y del pueblo. En materia de desarrollo social, el entrevistado señaló que la experiencia china en erradicar la pobreza demuestra la importancia de una intervención estatal planificada, acompañada de inversiones en infraestructura y políticas focalizadas para atender las causas estructurales de la pobreza. «China nos enseña que la pobreza no se combate con mero asistencialismo o filantropía, sino con una intervención decidida y planificada del Estado», resaltó, tras señalar que estas experiencias ofrecen lecciones para los países latinoamericanos sobre reducción de la pobreza. Alarcón también atribuyó el avance tecnológico de China a la decisión de convertir la ciencia e innovación en ejes estratégicos del desarrollo nacional, mediante una estrecha coordinación entre el Estado, la academia y la industria. A su juicio, el PCCh ha orientado el desarrollo tecnológico hacia sus objetivos estratégicos nacionales y la independencia en áreas como 5G, 6G, inteligencia artificial y energía verde. En materia de gobernanza, valoró la campaña anticorrupción impulsada por el PCCh, afirmando que ha fortalecido la confianza ciudadana en las instituciones al demostrar que «nadie está por encima de la ley del Estado ni de las disciplinas del Partido». En ese contexto, consideró que este es un «ejemplo vital para América Latina». Respecto al socialismo con peculiaridades chinas, Alarcón afirmó que representa una orientación estratégica para el desarrollo del país asiático y consideró que demuestra la vigencia del marxismo como herramienta capaz de responder a los desafíos contemporáneos. En ese sentido, señaló que la innovación teórica del PCCh actúa como una brújula estratégica de la nación en una etapa de profundos cambios globales, al sistematizar respuestas a las necesidades del pueblo y orientar a China hacia el desarrollo de alta calidad, la prosperidad común y la gran revitalización nacional. Asimismo, añadió que dicha innovación garantiza que la modernización del país pueda mantener su carácter intrínsecamente socialista. Alarcón señaló además que las iniciativas globales propuestas por China, incluida la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad, están orientadas a fortalecer un orden internacional multipolar. «Las iniciativas proponen democratizar las relaciones internacionales bajo principios de beneficio mutuo, de ganar-ganar, respeto irrestricto a la soberanía y coexistencia pacífica», apuntó. Fin
