RÍO DE JANEIRO, 21 jul (Xinhua) — El cambio climático puede provocar que la vegetación de las regiones tropicales experimente en apenas unas décadas transformaciones comparables a las ocurridas durante los últimos 3,3 millones de años de evolución natural, según un estudio liderado por investigadores brasileños que alerta sobre la velocidad sin precedentes de las alteraciones que enfrentan estos ecosistemas. La investigación fue realizada por científicos del Centro de Sensoriamiento Remoto de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) y publicada en la revista científica «Journal of Biogeography». El trabajo fue encabezado por los investigadores Ubirajara Oliveira y Britaldo Silveira Soares-Filho, especialistas en modelización ambiental y cambios del uso del suelo. Los investigadores reconstruyeron cómo evolucionó la vegetación tropical durante los últimos 3,3 millones de años, desde finales del Plioceno, mediante el análisis de 11 periodos climáticos distintos. Para ello combinaron registros paleoclimáticos, datos sobre la distribución actual de la vegetación y modelos de aprendizaje automático, que posteriormente utilizaron para proyectar cómo podrían cambiar los ecosistemas tropicales hacia 2050 bajo distintos escenarios de calentamiento global. El estudio concluyó que las transformaciones que ocurrieron de manera gradual a lo largo de millones de años pueden concentrarse ahora en apenas unas décadas, debido al rápido aumento de la temperatura provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero. «Reconstruimos la distribución de la vegetación tropical de los últimos 3,3 millones de años y proyectamos cómo podría cambiar hasta 2050 debido al cambio climático», explicó Oliveira a Xinhua. El investigador subrayó que los cambios naturales registrados en ese largo periodo pueden repetirse en un intervalo extremadamente corto, con consecuencias potencialmente destructivas para la biodiversidad. Según los autores, aunque la vegetación tropical ha experimentado importantes reorganizaciones a lo largo de su historia, estos procesos siempre ocurrieron de manera gradual, permitiendo que las especies evolucionaran o migraran. En cambio, la velocidad del calentamiento actual supera la capacidad de adaptación de numerosos ecosistemas. El trabajo mostró que aproximadamente el 22 por ciento de las regiones tropicales permanecieron relativamente estables durante millones de años, convirtiéndose en refugios fundamentales para la biodiversidad. Sin embargo, el cambio climático amenaza ahora incluso estas áreas de estabilidad ecológica. La investigación también muestra que la Amazonia llegó a ocupar menos de la mitad de su extensión actual durante algunos periodos del pasado, mientras que la Mata Atlántica llegó a reducirse a menos del 5 por ciento de la superficie que ocupa hoy, evidenciando la magnitud de las transformaciones naturales que experimentaron los trópicos a lo largo de millones de años. De acuerdo con Silveira, «comprender cómo respondieron los ecosistemas tropicales a los cambios climáticos del pasado permite anticipar con mayor precisión los riesgos futuros y orientar estrategias de conservación frente a un calentamiento que avanza a una velocidad inédita». Los autores alertaron que la alteración de los bosques tropicales no solo supone una pérdida masiva de la biodiversidad, sino que también reduce la capacidad de estos ecosistemas para absorber dióxido de carbono, debilitando uno de los principales mecanismos naturales de regulación del clima mundial. Asimismo, advirtieron sobre posibles impactos en el régimen de lluvias, la disponibilidad de agua y la agricultura en numerosas regiones tropicales. Los investigadores coincidieron en que limitar el aumento de la temperatura global mediante una reducción acelerada de las emisiones y reforzar la conservación de grandes áreas continuas de vegetación nativa serán medidas esenciales para preservar la resiliencia de los ecosistemas tropicales durante las próximas décadas. Fin
