LA HABANA, 29 jul (Xinhua) — Las amenazas reiteradas de agresión militar de Estados Unidos contra Cuba constituyen, según la Carta de las Naciones Unidas, un crimen internacional, afirmó hoy la Asamblea Nacional del Poder Popular del país caribeño en una declaración aprobada durante el séptimo período ordinario de sesiones de la X Legislatura. El máximo órgano legislativo cubano advirtió que una agresión militar provocaría muertes y destrucción, pero no conseguiría subordinar a Cuba a Estados Unidos ni quebrar la voluntad de defender la soberanía, el territorio y la independencia nacionales. Al rechazar el propósito que atribuyen a Washington de doblegar por la fuerza la voluntad soberana de Cuba, los diputados cubanos denunciaron una guerra económica que, según el documento, incluye un cerco energético, medidas equivalentes a un bloqueo naval y sanciones secundarias contra quienes comercian e invierten en la nación caribeña. La declaración sostuvo que esas acciones buscan provocar una crisis humanitaria mediante el castigo colectivo a la población, y afirmó que sus consecuencias afectan la vida cotidiana en ámbitos como el suministro de electricidad y agua, la atención médica, los alimentos y el transporte. Entre los efectos señalados figuran la falta de combustibles y las dificultades para generar electricidad, mantener industrias y fábricas, garantizar el funcionamiento de hospitales, producir y trasladar alimentos y medicamentos. La Asamblea Nacional vinculó esta situación con dos órdenes ejecutivas del presidente estadounidense, Donald Trump, fechadas el 29 de enero y el 1 de mayo, que calificó como ejemplos de una política de máxima presión contra Cuba. En días recientes, a solicitud de Cuba, la Asamblea General de las Naciones Unidas debatió sobre el cerco energético, la agudización de la guerra económica y la amenaza de agresión militar contra la población cubana, de acuerdo con la declaración. El Parlamento afirmó que Cuba recibió apoyo de la comunidad internacional durante ese debate y denunció presiones del Gobierno estadounidense para impedir el tratamiento del tema, junto con críticas presentadas por representantes de EE. UU. La declaración defendió el derecho de Cuba a preservar la vida de sus ciudadanos y recordó la proclamación de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, aprobada por los jefes y jefas de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños en La Habana, en enero de 2014. La Asamblea Nacional agradeció las expresiones de solidaridad procedentes de gobiernos, parlamentos, organizaciones políticas, sociales y religiosas, grupos de amistad y personas de distintos países, así como las manifestaciones de rechazo a la política contra Cuba formuladas desde Estados Unidos. Finalmente, el órgano legislativo llamó a los parlamentarios de todos los países a unir voces y voluntades para evitar una agresión militar de Estados Unidos contra Cuba, poner fin a la guerra económica que calificó de silenciosa y genocida y defender la paz, la amistad y la solidaridad. Fin
