CARACAS, 11 ago (Xinhua) — Perros que deambulaban entre escombros, gatos que esperaban en balcones a punto de desplomarse, aves en jaulas olvidadas. A siete semanas del doble sismo que devastó el litoral central venezolano, el Gobierno inauguró este martes un albergue con capacidad para 400 animales rescatados, una respuesta a un drama que no solo fue humano. «Estamos inaugurando este albergue para mascotas rescatadas del doble terremoto. Las historias son muy conmovedoras», declaró la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a la televisora estatal de su país mientras recorría las instalaciones, acompañada por la presidenta de la Misión Nevado, Maigualida Vargas. La Misión Nevado es una política del Estado venezolano para promover el cuidado de las mascotas callejeras. Debe su nombre al icónico Nevado, perro acompañante del Libertador Simón Bolívar, prócer fundamental de la independencia de Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador. Dicha misión ha rescatado desde el 24 de junio a 1.634 animales de compañía. No todos sobrevivieron. A los que sí, este nuevo espacio les ofrece consultorio veterinario, quirófano, peluquería y, sobre todo, compañía. La brigada infantil de la fundación acude regularmente para jugar con ellos, sacarlos del encierro y devolverles algo de rutina. «Muchos perdieron a su familia humana. Están traumatizados, igual que las personas. Aquí reciben atención», explicó Rodríguez, quien pidió a la ciudadanía acercarse al refugio si está en condiciones de adoptar. La presidenta encargada convocó a «hogares amorosos, solidarios, que quieran darles una nueva oportunidad a estos animalitos». El albergue cuenta con una recepción habilitada para tramitar las solicitudes de adopción. Mientras los animales esperan un nuevo hogar, el refugio les garantiza techo, alimento y cuidados. Es, en medio del paisaje de campamentos y demoliciones, una señal de que la reconstrucción también incluye a quienes no hablan, pero también lo perdieron todo. Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 dejaron más de 6.000 fallecidos y 190 edificios colapsados. Más de 30.000 personas siguen en campamentos transitorios, y el Gobierno mantiene la meta de entregar 4.000 viviendas antes de fin de año. Fin
