BEIJING, 12 ago (Xinhua) — La empresa de capital chino-español Iraeta ha forjado con éxito un anillo monolítico sin costura de 21,029 metros de diámetro, batiendo su propio récord Guinness establecido en 2022 de 15,673 metros. Este hito tecnológico en el sector de la metalurgia no solo representa un avance de la capacidad manufacturera china de alta gama, sino que también constituye un ejemplo fehaciente de la profunda integración tecnológica entre China y España y del enorme potencial de cooperación en el ámbito de las nuevas fuerzas productivas de calidad. Con sede en Jinan, capital de la provincia oriental de Shandong, Iraeta cuenta con tres centros de producción en los municipios chinos de Zhangqiu y Yanzhou, así como en el País Vasco de España. En su planta central dispone de 5 prensas hidráulicas de más de 10.000 toneladas, entre ellas una de 22.000 toneladas de fuerza máxima, así como de 10 máquinas laminadoras de anillos de más de 3 metros de diámetro, destacando una unidad capaz de procesar anillos de hasta 22 metros de diámetro. La firma ofrece soluciones integrales que van desde la personalización de materias primas, forja, tratamiento térmico y mecanizado de alta precisión hasta detección de calidad y transporte de piezas complejas, con productos que van desde los 0,3 kilogramos hasta 300 toneladas de peso. Esta capacidad de fabricación extrema, disponible en muy pocas empresas a nivel mundial, permite a Iraeta desarrollar productos innovadores con aplicaciones en centrales nucleares de cuarta generación, hornos rotatorios de cemento de 10.000 toneladas diarias, máquinas tuneladoras de 16 metros de diámetro y aerogeneradores marinos flotantes de más de 20 MW, entre otros. Sus piezas de cuerpo cilíndrico de gran diámetro y pared ultra gruesa, con un peso de material base de 280 toneladas, 8 metros de diámetro exterior y 5 metros de altura, se emplean como componentes clave en recipientes a presión para la industria de refinación de alta gama. La historia de éxito de Iraeta es fruto de la complementariedad entre las ventajas industriales de China y España. La nación ibérica atesora una larga tradición y una tecnología puntera en el sector de la forja y la metalurgia, especialmente en el País Vasco, uno de los polos europeos de referencia en ingeniería de precisión. Por su parte, China cuenta con una cadena industrial completa, una fuerte capacidad de implementación de proyectos y un mercado de demanda masiva en la construcción de infraestructuras de energía limpia y equipos avanzados. La alianza empresarial ha permitido integrar el conocimiento español con la escala manufacturera china, generando sinergias que impulsan la innovación en ambos lados. Este caso ejemplar se inscribe en el marco más amplio de la cooperación sino-española en nuevas fuerzas productivas de calidad. Más allá del sector de la forja metalúrgica, ambos países cuentan con un enorme potencial de colaboración en áreas estratégicas como la energía eólica marina, la energía nuclear avanzada, la ingeniería oceánica, la fabricación inteligente y los materiales especiales. España, referente europeo en transición energética, y China, potencia mundial en equipamiento de energías renovables, comparten objetivos comunes de descarbonización y modernización industrial, lo que abre un vasto espacio para la inversión bilateral y la investigación conjunta. Los productos de Iraeta se exportan a más de 50 países y regiones, y la empresa es proveedora certificada de más de 40 compañías de la lista Fortune Global 500. Su trayectoria demuestra que el mercado chino, en plena actualización industrial, no solo genera oportunidades para las empresas nacionales, sino que también ofrece una plataforma de crecimiento de primer orden para los socios extranjeros que aportan tecnología y experiencia de alto nivel. En un contexto de expansión de la apertura de alto nivel de China al exterior, la colaboración sino-española en alta tecnología y nuevas fuerzas productivas de calidad está llamada a convertirse en un nuevo pilar de su asociación estratégica integral, generando beneficios mutuos y contribuyendo al desarrollo industrial sostenible de ambos países. Fin
