BEIJING, 20 ago (Xinhua) — China siempre se ha opuesto al abuso por parte de la Unión Europea (UE) de herramientas unilaterales, como el Reglamento sobre Subvenciones Extranjeras (FSR, por sus siglas en inglés), para atacar a empresas chinas, declaró hoy jueves He Yadong, portavoz del Ministerio de Comercio. He realizó estas declaraciones al comentar la más reciente orden de China en el sentido de que ninguna organización ni individuo debe cumplir ni ayudar en la implementación de las medidas de investigación transfronteriza de la UE contra el gigante chino del comercio electrónico JD.com. El Ministerio de Justicia determinó el miércoles que la reciente investigación transfronteriza de la UE contra JD.com en virtud del FSR constituye un caso de jurisdicción extraterritorial ilegal. La Comisión Europea anunció en mayo una investigación sobre la propuesta de adquisición por parte de JD.com del minorista alemán Ceconomy. Según He, en este caso, la UE exigió de manera arbitraria información extensiva a las instituciones bancarias pertinentes en China, incluidos detalles no relacionados con la investigación. He afirmó que la conclusión se alcanzó tras una investigación exhaustiva y de conformidad con las normas de China para contrarrestar las medidas ilegales de jurisdicción extraterritorial de países extranjeros, que fueron emitidas en abril de este año. China determinó por primera vez en mayo que la investigación antisubvenciones de la UE contra la empresa china de Nuctech constituye un caso de jurisdicción extraterritorial ilegal, y exigió que ninguna organización ni individuo cumpla ni asista en la implementación de las medidas del bloque europeo. «Esperamos que la UE avance hacia el mismo objetivo que China, corrija rápidamente sus prácticas incorrectas en las investigaciones del FSR y fortalezca la comunicación a través del diálogo entre Gobiernos», afirmó el vocero. China supervisará de cerca los acontecimientos en el lado de la UE y tomará las medidas necesarias para salvaguardar firmemente la seguridad nacional y los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas, añadió He. Fin
