RÍO DE JANEIRO, 21 ago (Xinhua) — El mercado automotor brasileño atraviesa una transformación estructural que lo posiciona como el epicentro de la movilidad sostenible en América Latina, coincidieron especialistas consultados por Xinhua, quienes destacaron las ventajas competitivas únicas del país para liderar la transición energética en la región. Datos difundidos en junio pasado por la Asociación Brasileña de Vehículos Eléctricos (ABVE) mostraron que el país registró 167.444 vehículos ligeros electrificados vendidos de enero a mayo de 2026, cifra que confirma el liderazgo regional en electromovilidad. Este avance responde a una combinación de factores estratégicos: una matriz eléctrica predominantemente renovable, una industria automotriz consolidada y una creciente capacidad de atraer inversiones globales. En los últimos años, Brasil ha pasado a ocupar una posición central en los planes de expansión de los principales fabricantes globales. La empresa china BYD eligió el país para instalar la mayor fábrica de vehículos eléctricos de América Latina en Camaçari (Bahía), un proyecto que simboliza un nuevo ciclo de industrialización orientado a tecnologías de bajas emisiones. Además, la compañía anunció en marzo pasado la construcción de un centro de investigaciones y pruebas en Río de Janeiro para desarrollar soluciones adaptadas al mercado brasileño y latinoamericano. Otras empresas como GWM también amplían su presencia e inversiones, reforzando el papel de Brasil como plataforma regional para la nueva movilidad. Para Marcus Quintella, director de FGV Transportes, Brasil reúne condiciones excepcionales para liderar la movilidad sostenible en la región. «El país cuenta con una matriz energética limpia que es una ventaja competitiva única a nivel mundial», destacó Quintella. El especialista señaló que la combinación de capacidad productiva, mercado consumidor en expansión y competencia tecnológica posiciona a Brasil en un lugar privilegiado dentro del escenario latinoamericano. Quintella valoró positivamente las políticas de incentivo a la innovación y subrayó la importancia de que estas medidas se extiendan a toda la estructura de transporte del país para potenciar el desarrollo integral del sector. La urbanista Raquel Rolnik, profesora de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de São Paulo (USP), coincidió en que Brasil atraviesa un momento histórico. «La movilidad sustentable es una oportunidad para repensar nuestras ciudades y Brasil tiene la posibilidad de ser un referente en la región», afirmó Rolnik. La experta destacó que la transición hacia una movilidad más limpia y eficiente coloca al país en el centro del debate latinoamericano sobre desarrollo sostenible y modernización productiva. Rolnik subrayó que la planificación urbana integrada es clave para potenciar el liderazgo brasileño. Para la urbanista, el desafío actual es avanzar hacia un modelo que armonice la electrificación de la flota con sistemas de transporte colectivo eficientes y modos activos como caminar y andar en bicicleta, aprovechando el momento de transformación para construir ciudades más inclusivas y sostenibles. Tanto Quintella como Rolnik coincidieron en que el papel de las empresas chinas ha sido fundamental en este proceso de consolidación. La llegada de fabricantes como BYD y GWM ha permitido que la industria y los consumidores brasileños accedan a tecnologías de vanguardia, acelerando la transición energética. China es desde 2009 el principal socio comercial de Brasil, y este vínculo cooperativo ha demostrado ser clave para el desarrollo de la electromovilidad en el país sudamericano. El fortalecimiento de la electromovilidad recibió un impulso adicional con la reciente creación de la Secretaría de Movilidad Eléctrica, una decisión gubernamental que responde a una demanda histórica del sector y que especialistas como Quintella valoran como «un paso importante para impulsar políticas sólidas de electromovilidad». Las proyecciones de la ABVE para 2026 indican que el mercado puede cerrar el año con ventas entre 300.000 y 350.000 vehículos electrificados, consolidando la tendencia de crecimiento sostenido que ya superó las 200.000 unidades en 2025. La infraestructura de recarga, uno de los pilares para el crecimiento del sector, se encuentra en plena expansión con más de 25.000 puntos públicos y semipúblicos en todo el territorio nacional. Este desarrollo, combinado con la capacidad productiva instalada, el tamaño del mercado interno y la tradición industrial brasileña, crea un entorno favorable para que el país consolide su posición como hub regional de movilidad sostenible. «La combinación entre matriz eléctrica renovable, capacidad productiva, mercado consumidor y competencia tecnológica coloca a Brasil en una posición privilegiada», resumieron los especialistas consultados. El país sudamericano tiene ante sí la oportunidad histórica de transformar estas ventajas en liderazgo regional de largo plazo, con una visión que integra innovación tecnológica, planificación urbana y desarrollo social. Fin
