LA PAZ, 24 ago (Xinhua) — El nuevo esquema de precios del diésel en Bolivia ha abierto otro frente de tensión entre el Gobierno y el sector agropecuario, que advierte de la aparición de un mercado paralelo de combustible, mayores costos de producción y un eventual encarecimiento de los alimentos, mientras organizaciones productoras y campesinas preparan bloqueos indefinidos de carreteras. La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) cuestionó este lunes el Decreto Supremo 5676, que establece un precio referencial de 18 bolivianos por litro de diésel para consumidores grandes, y advirtió que la coexistencia de diferentes precios para un mismo combustible puede generar distorsiones en el mercado y trasladar el incremento a toda la cadena productiva. «El momento en que hay dos precios va a haber un mercado paralelo», afirmó el presidente de Anapo, Abraham Nogales, quien consideró que la medida no resolverá de manera efectiva los problemas de déficit y abastecimiento de diésel que afronta el país. El dirigente alertó además de que pequeños y medianos productores tendrán dificultades para absorber el nuevo costo, debido a que operan con márgenes más estrechos y ya soportan aumentos en semillas, fertilizantes, agroquímicos, maquinaria, repuestos, transporte y créditos. «Los pequeños productores y los medianos no todos tienen espaldas para cubrir este costo», sostuvo Nogales, al advertir que algunas unidades productivas podrían quedar comprometidas. La reacción del sector productivo se tradujo también en decisiones de movilización por lo que en cuatro provincias del norte de Santa Cruz de campesinos, centrales, subcentrales, sindicatos agrarios y asociaciones productivas realizaron el domingo una reunión de emergencia y dieron al Gobierno 48 horas para eliminar el decreto. En caso de no obtener una respuesta favorable, anunciaron que se declararán en estado de emergencia e iniciarán medidas de presión. También, productores arroceros y organizaciones sociales del municipio de San Andrés anunciaron un bloqueo indefinido de carreteras desde el miércoles próximo, en rechazo al decreto y al incremento del precio del combustible. La determinación fue adoptada en un cabildo celebrado el fin de semana, en el que participaron productores agropecuarios, comunidades campesinas e interculturales, juntas vecinales, gremiales, transportistas y otros sectores. Los movilizados sostienen que el encarecimiento del diésel repercutirá de manera directa sobre la agricultura, el transporte y el presupuesto de los hogares. El domingo, productores de San Juan llegaron en una caravana de alrededor de un centenar de vehículos hasta la carretera Santa Cruz-Cochabamba, lo que provocó interrupciones intermitentes de la circulación. Para los productores, el problema trasciende el precio del combustible, cuyo mayor costo podría terminar incorporándose al precio de las labores agrícolas, el transporte de insumos y la distribución de alimentos, con un efecto en cadena que alcanzaría al consumidor. Fin
