Por Carina López y Ricardo Montoya MÉXICO, 2 sep (Xinhua) — México alberga el primer Museo Textil de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos (MUT), un espacio vivo, entre hilos, telares y agujas, dedicado a preservar y difundir los saberes, técnicas y tradiciones ancestrales que forman parte de la riqueza cultural de las comunidades originarias del país. Ubicado en el histórico Palacio del Marqués del Apartado, un edificio neoclásico construido entre 1795 y 1805 por el arquitecto Manuel Tolsá, el recinto cultural busca resaltar el trabajo de los artesanos indígenas y afromexicanos, así como preservar los conocimientos transmitidos de generación en generación. «Tiene 12 salas alrededor de las cuales vamos aprendiendo desde cómo es el proceso de creación textil, cómo es que se va incorporando al textil la cosmovisión, las diferentes particularidades regionales, los colores de donde se obtienen, la diversidad que tiene México también dentro de los colores y cómo a lo largo de su historia México se ha construido a través de la fusión de diversas culturas», dijo a Xinhua el anfitrión del Museo, Jesús Aarón Martínez Rojas. El representante del MUT indicó que el museo está organizado por técnicas que contemplan dos circuitos: el primero habla de la creación textil, de la obtención de materia prima, y el segundo circuito, donde se habla de las distintas técnicas; por ejemplo, el telar de pedales, la técnica de gaza, los teñidos por reserva, etcétera. «También, hay una sala interactiva donde podemos aprender con mayor profundidad sobre los diferentes tipos de colores y donde también tenemos una pantalla que tiene los diferentes pueblos representados en esta exposición permanente con detalles de las piezas y en la que podemos ver de dónde se obtuvo la materia prima», detalló Martínez Rojas. Subrayó el interés que ha generado entre los visitantes la sala que se dedica a la innovación en lo textil, pues se muestra como algo vivo que constantemente va evolucionando y que se va adaptando a las nuevas técnicas, a los nuevos tiempos. «El museo busca hacer de este un punto de encuentro vivo en el que nosotros podemos venir a reflexionar y a aprender sobre la labor textil y el papel vital de los artesanos», expresó. El recorrido reúne, también, 210 piezas que reflejan la riqueza de la memoria, los conocimientos colectivos y las tradiciones que se mantienen vigentes entre los pueblos indígenas y afromexicanos. En este contexto, el museo busca visibilizar y revalorizar la herencia afromexicana, considerada una «tercera raíz» de la identidad cultural del país y que durante mucho tiempo permaneció relegada. Para Martínez Rojas, el recinto aborda la diversidad de experiencias que conforman la afromexicanidad, desde las comunidades descendientes de personas africanas que llegaron durante la época virreinal hasta aquellas que se establecieron en el norte de México procedentes de Estados Unidos, donde encontraron vínculos con pueblos indígenas. En el museo, los hilos también se han convertido en una forma de transmitir conocimientos, por lo que la maestra artesana textil Anastacia Marín García comparte con los visitantes la técnica de la horquilla a través de un taller con el que busca que este saber siga vivo y llegue a nuevas manos. «Es una oportunidad para que muchas personas que no tienen esa facilidad de ir a mi comunidad (Los Tuxtlas, Veracruz) y a los lugares donde imparto los cursos. Entonces, es darles la oportunidad a ellas de aprender esta técnica que estaba en peligro de extinción, porque afortunadamente hoy hay muchas personas que la están haciendo conmigo», afirmó. La maestra artesana destacó que este tipo de talleres permite que los participantes no solo aprendan nuevas técnicas, sino que también puedan llevar ese conocimiento a sus familias y mantener viva la riqueza textil del país. «Estamos en una época donde estamos retomando todo lo artesanal y eso es maravilloso. Las prendas duran muchísimo; entonces, al perderse las técnicas, se pierde la historia de alguien. Por ejemplo, en mi caso, siento que muchas personas me conocen por el tejido y esto va a perdurar por muchos años. Lo importante es rescatarlo, no dejar que se pierda; es lo más importante porque son recuerdos de nuestros ancestros», agregó. El espacio cuenta, además, con una ludoteca, espacios de convivencia y formación, como la sala de usos múltiples, el Taller Original, el Salón de Capacitación, una terraza, una Ventana Arqueológica y un espacio que ofrece platillos tradicionales de México. De esa manera, el Museo Textil de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos acerca al público a la diversidad de expresiones textiles que forman parte del patrimonio cultural de México, en las que permanecen historias, conocimientos y formas de ver el mundo. Fin
