QUITO, 9 sep (Xinhua) — El expresidente de Ecuador Abdalá Bucaram (1996-1997) y su hijo, Jacobo Bucaram Pulley, fueron condenados este miércoles a nueve años y cuatro meses de prisión como colaboradores del delito de delincuencia organizada, informó la Fiscalía General del Estado. El Ministerio Público indicó en su cuenta de la red social X que la sentencia fue emitida por un Tribunal de Garantías Penales que llevó adelante el proceso contra el exmandatario y otros tres acusados por la comercialización irregular de pruebas rápidas e insumos médicos durante la pandemia del COVID-19. Agregó que, en la misma causa, el tribunal sentenció al exagente metropolitano Leandro B. y al ciudadano israelí Sheinman O. a 13 años y cuatro meses de prisión cada uno, en calidad de autores directos del delito. La decisión fue anunciada oralmente por el tribunal tras la reinstalación de la audiencia de juicio contra los cuatro procesados, investigados por su presunta participación en una estructura de delincuencia organizada. La audiencia se concretó este miércoles después de varios intentos fallidos para instalarla. Medios locales informaron que, durante la sustentación de la sentencia, los magistrados detallaron los hallazgos periciales que, según el tribunal, permitieron acreditar la materialidad de la infracción. El expresidente, de 74 años, compareció de forma telemática desde una casa de salud de la ciudad de Guayaquil (suroeste), donde permanece hospitalizado tras una operación cardíaca. Siguió la audiencia desde una camilla y con asistencia de oxígeno, acompañado por agentes de la Policía Nacional, sus abogados y familiares. La causa se inició en 2022 y, desde abril de 2025, cerca de 50 personas, entre peritos y testigos, han rendido declaración durante el proceso. Bucaram, quien ha mantenido una activa presencia en la política ecuatoriana, gobernó el país entre 1996 y 1997, hasta que fue destituido por el Congreso bajo la figura de «incapacidad mental para gobernar». Fin
