RÍO DE JANEIRO, 14 sep (Xinhua) — Brasil busca aprovechar sus grandes reservas de minerales críticos y estratégicos para avanzar de un modelo basado en la exportación de materias primas hacia una industria de mayor valor agregado, en una apuesta que puede convertir al país en uno de los principales proveedores mundiales de insumos para la transición energética y las nuevas tecnologías. El movimiento cobró fuerza este mes con la aprobación en el Senado de la Política Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos, que prevé hasta 7.000 millones de reales (1.400 millones de dólares) en incentivos para proyectos de procesamiento y transformación dentro del país. La iniciativa busca estimular toda la cadena productiva, desde la investigación y extracción hasta el procesamiento industrial, en un momento en que Brasil intenta reducir su dependencia de la exportación de materias primas y atraer nuevas inversiones tecnológicas. Brasil posee importantes reservas de litio, níquel, grafito, manganeso, niobio y tierras raras, minerales fundamentales para baterías, vehículos eléctricos, turbinas eólicas, equipos electrónicos y otras tecnologías vinculadas a la transición energética. El principal desafío brasileño, sin embargo, no es únicamente extraer más minerales, sino procesarlos dentro del país y desarrollar industrias capaces de transformar esos recursos en productos de mayor valor agregado. «Brasil no puede limitarse a exportar mineral bruto mientras otros países realizan las etapas más sofisticadas y rentables de la cadena», afirmó a Xinhua el profesor Giorgio de Tomi, de la Escuela Politécnica de la Universidad de São Paulo (USP). A su juicio, el país necesita aumentar las inversiones en investigación, desarrollo tecnológico y formación de profesionales para aprovechar plenamente sus reservas minerales. «Tenemos una oportunidad enorme, pero necesitamos transformar la riqueza mineral en conocimiento, tecnología e industria», sostuvo. «El desafío es que Brasil deje de ser solamente un proveedor de recursos naturales y pase a participar de las etapas de mayor valor de estas cadenas», afirmó el economista y especialista en minería Paulo Gala. Según el experto, la creciente demanda mundial de minerales estratégicos abre una oportunidad para que Brasil combine su disponibilidad de recursos con su capacidad industrial. «Brasil tiene una ventaja importante porque cuenta con recursos minerales, energía relativamente limpia y un mercado interno de gran tamaño. Esto puede atraer industrias que hoy están concentradas en otros países», explicó. Fin
