QUITO, 23 sep (Xinhua) — El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, pidió hoy miércoles, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, fortalecer la cooperación internacional para combatir el crimen organizado transnacional y planteó tres acciones concretas para reforzar la respuesta de los Estados frente a redes que, según afirmó, operan de manera coordinada más allá de las fronteras. «Los criminales ya globalizaron su cooperación, comparten rutas, logística, finanzas y tecnología», dijo Noboa durante su intervención en el debate general de la 81ª sesión de la Asamblea General de la ONU. El mandatario agregó que es «inadmisible que las organizaciones criminales cooperen entre sí con mayor eficacia que los Estados» y sostuvo que esta es una realidad que las Naciones Unidas deben reconocer y asumir. «Durante mucho tiempo se trató al crimen organizado como un problema policial. Hoy sabemos que es más que eso. Cuando controla territorios y penetra instituciones sustituye la autoridad legítima, erosiona el Estado de derecho y desestabiliza sociedades enteras», señaló. Añadió que «cuando eso ocurre en varios países a la vez, deja de ser un asunto interno, se convierte en una amenaza para la paz y la seguridad internacional». En ese contexto, Noboa propuso crear, en el marco de Naciones Unidas, un mecanismo internacional para rastrear y congelar los flujos financieros ilícitos del crimen organizado transnacional. Planteó además establecer una plataforma permanente de intercambio de información entre policías, fiscalías y unidades de inteligencia financiera con el objetivo de que los países puedan anticiparse a las operaciones de esas redes y no limitarse a reaccionar ante ellas. Llamó también a incorporar la lucha contra el crimen organizado transnacional como una prioridad dentro de la iniciativa ONU 80 y dotar a Naciones Unidas de capacidad para apoyar a los Estados que soliciten cooperación. «Ningún Estado derrota solo a un enemigo que no conoce fronteras», afirmó Noboa, quien sostuvo que «la seguridad no es un fin en sí mismo. Es la condición para que un país pueda florecer». El mandatario señaló que Ecuador no busca que otros países actúen en lugar de los Estados, sino una cooperación solicitada con pleno respeto a la soberanía de cada nación y con resultados que puedan ser medidos. El presidente recordó la escalada de violencia que ha enfrentado Ecuador y señaló que su Gobierno tomó medidas para recuperar la seguridad, la que vinculó la seguridad al desarrollo económico y social, al sostener que un entorno seguro permite generar empleo, atraer inversiones y ampliar las oportunidades para la población. En ese sentido, pidió que los países de renta media tengan acceso a cooperación y financiamiento mediante criterios de vulnerabilidad que, según dijo, reflejen mejor las condiciones que enfrentan esas naciones. Durante su discurso, Noboa relacionó además la lucha contra el crimen organizado con la protección ambiental y mencionó la pesca ilegal alrededor de las islas Galápagos, así como la minería ilegal en la Amazonia ecuatoriana, como actividades que pueden estar vinculadas con redes criminales y generar daños ambientales. «Proteger la naturaleza también es una tarea de seguridad», sostuvo. El presidente ecuatoriano defendió la vigencia del sistema multilateral, pero pidió una transformación de Naciones Unidas para responder a las amenazas actuales. «Ecuador cree en las Naciones Unidas y precisamente por eso quiere una organización capaz de responder al mundo de hoy, no al de 1945», manifestó. Fin
