MÉXICO, 4 oct (Xinhua) — Artesanos, cocineras, artistas y guardianes de la tradición maya se congregaron este fin de semana en la capital mexicana para compartir la cosmovisión maya y el legado vivo de las comunidades originarias del estado de Quintana Roo, en la región del sureste mexicano. El festival «Quinta Roo en Los Pinos» reunió del 3 al 4 de octubre gastronomía, artesanía, talleres y música como muestra viva de la identidad de la península de Yucatán, en el Caribe mexicano, en el marco del Complejo Cultural Los Pinos, antigua sede de la casa presidencial. El evento fue inaugurado por la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, y contó con la presencia de personalidades del ámbito político, económico y cultural. El objetivo del festival es brindar al público la oportunidad de conocer tradiciones, expresiones y sabores como parte de un patrimonio vivo más allá de lo turístico. La gobernadora destacó en la ocasión la importancia de compartir las tradiciones a través de objetos concretos como las artesanías y los sabores cotidianos de la cocina local, al subrayar la manera en que el consumo responsable puede favorecer la identidad y la economía local. A su vez, la directora general del Instituto de la Cultura y las Artes de Quintana Roo, Lilian Villanueva, enfatizó que este tipo de eventos permiten mostrar expresiones vivas de las comunidades originarias. Mujeres y hombres de diversas localidades de Quintana Roo exhibieron guayaberas (blusas) bordadas, además de piezas de madera, hamacas y lámparas, pero también objetos elaborados hasta con conchas marinas y cocos. Aromas inconfundibles de la cocina tradicional llenaron el aire con cocineras y cocineros que compartieron platillos típicos como tacos en escabeche o «tok seel» en maya, a base de frijol blanco tierno, así como tostadas de pulpo a los tres chiles, relleno negro o las excepcionales tortas de lechón, sin faltar bebidas tradicionales como el agua de naranja agria. Los asistentes resultaron además encantados por la magia de la reproducción de música prehispánica y poesía en lengua maya, así como una ceremonia con flores, copal, inciensos y miel vinculada con los pueblos mayas de Quintana Roo. Decenas de productores regionales estuvieron presentes con dulces y conservas, así como chocolate artesanal, aceite de oliva, salsas y vino de flor de jamaica, entre otros productos locales. Familias, jóvenes, paseantes o turistas pudieron disfrutar de talleres de lengua maya, lo que ayuda a conocer, promover y entender a las comunidades mayas del Caribe mexicano. Fin
