LA PAZ, 14 oct (Xinhua) — El Gobierno de Bolivia modificó la metodología para actualizar los precios y las tarifas máximas de electricidad mediante promedios del tipo de cambio oficial del dólar e indicadores de inflación, con el objetivo de amortiguar las fluctuaciones cambiarias y evitar ajustes abruptos en los cobros, informó este miércoles el Ejecutivo.
«No está subiendo el precio de la energía eléctrica», aseguró el vocero presidencial, José Luis Gálvez, al explicar en conferencia de prensa que el Decreto Supremo 5750, promulgado el 13 de octubre, lo que busca es «proteger a la población en general y garantizar que las tarifas no suban de manera abrupta».
Gálvez explicó que los componentes y las variables que determinan las tarifas se revisan mensualmente desde hace 25 años.
Entre los factores considerados figura el tipo de cambio, cuyas variaciones diarias llevaron al Ejecutivo a modificar el mecanismo de cálculo.
Según Gálvez, la metodología anterior utilizaba como referencia la cotización del dólar en una fecha específica del mes, mientras que el nuevo decreto establece el uso de un promedio de las cotizaciones oficiales correspondientes a un periodo determinado.
La finalidad es reducir el impacto de las fluctuaciones cambiarias en los costos del sector eléctrico.
La disposición comprende las actividades de generación, transmisión y distribución de electricidad, y establece que los componentes vinculados con la divisa estadounidense se calcularán con base en los registros del Banco Central de Bolivia (BCB).
El decreto incorpora, además, el Índice de Precios al Consumidor (IPC), calculado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), y contempla el costo del combustible utilizado por las unidades generadoras en los componentes tarifarios correspondientes.
La metodología diferencia los costos asociados con equipos importados, los gastos en moneda nacional y los combustibles, de modo que las variaciones cambiarias incidan según la participación de cada componente en las fórmulas de cálculo.
En el segmento de distribución, los cambios abarcan los cargos por consumidor, potencia y energía. Las fórmulas también consideran factores de reducción de costos y pérdidas, así como las variaciones de impuestos y tasas aplicables.
El decreto no fija un porcentaje general de incremento ni establece nuevos montos de facturación para los hogares, comercios o industrias.
La Autoridad de Fiscalización de Electricidad y Tecnología Nuclear deberá aprobar mediante resolución administrativa los ponderadores de moneda nacional y extranjera aplicables a las tarifas de distribución al inicio de cada periodo tarifario. Fin
