BEIJING, 24 abr (Xinhua) — El neomilitarismo japonés se está extendiendo rápida y peligrosamente, lo que ya es una realidad y supone amenazas reales para el mundo, dijo hoy viernes el Ministerio de Relaciones Exteriores de China a través de su portavoz Guo Jiakun. El vocero hizo estas declaraciones en una conferencia de prensa diaria cuando se le preguntó sobre las recientes acciones peligrosas de Japón en los ámbitos militar y de seguridad. Guo señaló que, históricamente, el militarismo japonés cometió crímenes horrendos al inventar supuestas amenazas externas, incitar al nacionalismo, manipular el poder estatal, lanzar guerras de agresión contra países extranjeros y provocar la catástrofe a los pueblos de diversos países de la región de Asia-Pacífico. Hoy, en lugar de reflexionar profundamente sobre su historia de agresión, las fuerzas derechistas de Japón están presionando constantemente para que la política de seguridad se encamine hacia una dirección más ofensiva y expansionista, intentando acelerar la remilitarización de Japón mediante la reorganización del complejo militar-industrial, añadió Guo. El portavoz señaló que Japón sigue cabildeando e intentando confundir lo correcto con lo incorrecto. Guo dijo que las acciones de Japón, que incluyen la propuesta de revisiones a su Constitución pacifista, la relajación de las restricciones a las exportaciones de armas, el despliegue de misiles ofensivos y el aumento masivo de su presupuesto militar, exponen plenamente su verdadera intención de allanar el camino para la expansión militar. La parte japonesa también ha interactuado frecuentemente con la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), en un intento de atraer a organizaciones militares ajenas a la región, lo que evidencia su intención de incitar a la confrontación, añadió Guo. Las lecciones de la historia japonesa de agresión militarista no están lejos, dijo Guo, y agregó que los países de la región, incluida China, no deben permitir que el militarismo japonés resurja, no deben permitir que las tragedias de la historia se repitan y no deben permitir que nadie ni ninguna fuerza socave la paz en la región. Fin
