BEIJING, 27 jul (Xinhua) — China ha comenzado a desplegar su primera constelación comercial dedicada al monitoreo de desechos espaciales, compuesta por una red de 120 satélites que tiene como misión la detección continua de objetivos en todas las órbitas. El primer satélite de la Constelación Gande despegó el viernes a bordo de un cohete comercial Lijian-1 desde el noroeste de China. El exitoso lanzamiento cubre una brecha en las capacidades comerciales de monitoreo de los desechos espaciales de China y representa «un paso clave en la gestión del tráfico espacial», indicó Fan Wei, ingeniero jefe de la constelación. Desarrollada por ATmoto Technology, una empresa aeroespacial privada con sede en Beijing, la constelación se planea en tres fases, con el despliegue completo previsto antes de 2030. La primera fase, denominada LX630, constará de 14 satélites. Construidos conjuntamente por Liangxi Aerospace Technology Group, ubicada en Wuxi, en el este de China, y ATmoto Technology, estos satélites están diseñados para brindar soporte integral a la monitorización y catalogación de objetivos en órbitas bajas, medias y altas. Los desarrolladores destacaron que el primer satélite está equipado con una computadora a bordo asistida por inteligencia artificial (IA), lo que le permite realizar de manera flexible las misiones de vigilancia rutinaria, respuesta a las emergencias y el seguimiento rápido, sin necesidad de intervención terrestre frecuente. También cuenta con capacidad de transferencia orbital, lo que le permite realizar observaciones de corto alcance y otras operaciones sofisticadas en órbita, agregó el equipo desarrollador. A medida que aumenta el número de lanzamientos de cohetes, misiones planetarias y actividades satelitales, también lo hace la cantidad de desechos espaciales. El año pasado, la nave espacial tripulada china Shenzhou-20 tuvo que permanecer en la estación espacial Tiangong durante un período prolongado debido a que la ventana de observación de su cápsula de retorno sufrió el impacto de desechos espaciales durante su misión. En 2024, la tripulación de la Shenzhou-17 realizó dos caminatas espaciales para reparar los paneles solares del módulo central, que también habían resultado dañados por desechos en órbita. Según informes de medios de comunicación, se estima que el número de fragmentos de desechos espaciales de más de un centímetro, tamaño suficiente para representar una amenaza potencial para las naves espaciales, superó el millón. Estos fragmentos se desplazan a una velocidad aproximada de 7,9 kilómetros por segundo, transportando una inmensa energía cinética al impactar. Si bien los científicos trabajan para mejorar el blindaje de las naves espaciales contra los impactos de los desechos, también están intensificando las labores de monitoreo, y la Constelación Gande planificada es el ejemplo más reciente de este tipo de acciones. Curiosamente, la constelación comparte nombre con Gande, un astrónomo chino del período de los Reinos Combatientes (475-221 a. C.), a quien se le atribuyen algunos de los catálogos estelares más antiguos que se conocen. Su desarrollador ha señalado que la segunda fase del proyecto añadirá 36 satélites equipados con sensores electromagnéticos y de imágenes de alta resolución, mientras que la tercera fase añadirá 70 satélites con IA para el reconocimiento de objetos, el análisis del comportamiento y la toma de decisiones autónoma. Fin
