BEIJING, 23 ene (Xinhua) — El Ministerio de Comercio de China y otros ocho departamentos gubernamentales emitieron el jueves el primer documento de política del país dirigido específicamente al sector farmacéutico minorista, con el objetivo de transformar las farmacias en «estaciones de salud» integrales que satisfagan de mejor forma las necesidades de salud pública. La nueva política pone énfasis en la mejora de los servicios farmacéuticos profesionales, la promoción de la salud y la capacidad de suministro de emergencia. Esta política se produce en un momento en que el sector, que durante mucho tiempo ha sido un componente clave del sistema médico y de salud de China, entra en una fase crítica de transformación empujada por la innovación en medio de la creciente demanda pública de atención médica, medicamentos y servicios de bienestar de calidad. Según los datos del Ministerio de Comercio, el mercado de distribución farmacéutica de China se expandió de forma constante durante el XIV Plan Quinquenal (2021-2025), con un aumento de las ventas anuales desde 2,41 billones de yuanes (unos 344.000 millones de dólares) en 2020 hasta 2,95 billones de yuanes en 2024. La nueva política tiene un triple enfoque: el empoderamiento, la mejora de la calidad y el fortalecimiento de la rendición de cuentas. Para empoderar a las farmacias, permite a las cadenas minoristas farmacéuticas establecer plataformas internas de servicios farmacéuticos, lo que habilita a los farmacéuticos titulados registrados en la sede central a realizar revisiones remotas de recetas y ofrecer asesoramiento sobre medicamentos. También armoniza las políticas de reembolso de los seguros para los pacientes ambulatorios de las farmacias minoristas designadas con las de las instituciones locales de atención primaria de salud, lo que significa que los pacientes podrán beneficiarse de los mismos copagos, deducibles y límites de cobertura al completar sus prescripciones en las farmacias como lo harían en las clínicas. Para reducir los precios de los medicamentos, la política incentiva a las farmacias minoristas a participar en programas centralizados de adquisición de medicamentos. Para los medicamentos no cubiertos por estos programas, promueve la compra conjunta entre minoristas para aprovechar los precios por volumen y fortalecer su poder de negociación. En cuanto a la mejora de la calidad, el documento exige un proceso simplificado de licencias para las empresas farmacéuticas, así como la facilitación del acceso a los canales minoristas para medicamentos innovadores y productos de referencia. También apoya las fusiones, adquisiciones y operaciones integradas entre mayoristas y minoristas para optimizar las cadenas de suministro y fomentar la competencia leal. Para reforzar la responsabilidad, la política exige funciones mejoradas de respuesta a emergencias. Se insta a las grandes cadenas de farmacias a desarrollar sistemas dinámicos de previsión de la demanda y de alerta temprana ante escasez de existencias. Durante emergencias o desastres de salud pública, se les anima a ofrecer servicios las 24 horas, servicios de fraccionamiento de medicamentos, entrega gratuita y educación en salud pública, así como implementar medidas de estabilización de precios. Fin
