LA HABANA, 13 may (Xinhua) — El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, atribuyó el agravamiento de la situación del Sistema Electroenergético Nacional, que atraviesa uno de los momentos más tensos de los últimos meses, al bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, que amenaza con aranceles a países y compañías que suministren combustible a la isla caribeña, según denunció. En un mensaje publicado en X, el mandatario informó de que más de la mitad del déficit previsto para este miércoles, superior a los 2.000 megavatios, corresponde a la generación eléctrica afectada por falta de combustible y sostuvo que la crisis responde a un «cerco criminal» que limita la llegada de suministros energéticos al país. Durante una conferencia de prensa celebrada hoy en La Habana, la capital cubana, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O, describió la coyuntura como una situación «aguda» y «crítica». El ministro explicó que, desde diciembre y hasta hace pocas semanas, Cuba no recibió embarcaciones con combustible, hecho que identificó como «la principal causa de las largas horas de afectación eléctrica» registradas en todo el territorio nacional. El titular de Energía y Minas recordó que la única excepción durante ese período fue un donativo de Rusia que contribuyó a una recuperación temporal del servicio y a que las horas de apagón en el país disminuyeran de forma considerable. De la O señaló que esa mejoría concluyó tras el agotamiento de las reservas del donativo ruso y el incremento de la demanda energética por el aumento de las temperaturas ahora que se acerca el verano. Actualmente, el país se encuentra «sin ninguna reserva» de combustible para la generación eléctrica. Por otra parte, el presidente cubano señaló que medios estadounidenses vinculados a «agencias federales» han intentado presentar la crisis como resultado de una mala gestión gubernamental. En esta línea, Díaz-Canel afirmó que las dificultades económicas y energéticas responden a una «severa guerra económica» y a una política de persecución contra el suministro de combustible hacia la isla. El mandatario agregó que las medidas adoptadas por Washington buscan provocar mayores carencias para presionar socialmente al país. «Es un diseño perverso que tiene como principal objetivo el sufrimiento de todo el pueblo», enfatizó. En otro momento de la comparecencia, el ministro de Energía y Minas afirmó que Cuba mantiene negociaciones internacionales para garantizar suministros energéticos, aunque reconoció que las condiciones actuales dificultan las operaciones comerciales. La situación energética en la isla responde, según las autoridades cubanas, al bloqueo económico y financiero que mantiene Estados Unidos desde hace más de seis décadas, reforzado mediante dos órdenes ejecutivas firmadas por Washington, una en enero y otra en mayo, dirigidas a bloquear el suministro de combustible hacia Cuba y penalizar a empresas o países que mantengan vínculos comerciales o de inversión con la isla. Fin
