BUENOS AIRES, 3 ene (Xinhua) — La agresión militar injerencista de Estados Unidos en Venezuela, que derivó en la captura del mandatario Nicolás Maduro, busca desestabilizar los procesos de integración regional latinoamericanos a la vez que apropiarse del petróleo de la nación caribeña, advirtió el sábado el académico argentino Sebastián Schulz. En entrevista con Xinhua, el investigador miembro del Centro de Estudios Chinos (Cechino) de la Universidad Nacional de La Plata afirmó que el ataque de Estados Unidos a Venezuela responde a una combinación de factores estructurales. «En primer lugar, el control de las mayores reservas probadas de petróleo del mundo es un elemento central. Venezuela constituye un activo estratégico clave en un contexto de crisis energética global y de disputa por recursos críticos», dijo Schulz. En segundo lugar, continuó, «la agresión busca desestabilizar los procesos de integración regional latinoamericanos, debilitando cualquier intento de autonomía política, económica o energética respecto de Washington». «Finalmente, este ataque debe leerse en el marco más amplio de la transición hacia un orden mundial multipolar», apuntó el experto en estudios chinos. Para él, «Venezuela es un actor relevante en las articulaciones Sur-Sur (…) Golpear a Venezuela es, en ese sentido, una forma de enviar un mensaje disciplinador al conjunto del Sur Global y de intentar frenar el declive relativo de la hegemonía estadounidense». Sobre el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de que Washington permanecerá en Venezuela hasta organizar una transición política, Schulz consideró que se trata de una postura abiertamente injerencista que expresa el nuevo «Corolario Trump» de la Doctrina Monroe. «Bajo el discurso de la transición política, Estados Unidos se arroga el derecho de decidir el futuro de un Estado soberano», advirtió. «Esto viola de manera flagrante los principios fundamentales del derecho internacional: la autodeterminación de los pueblos y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados. Los problemas políticos de Venezuela deben ser resueltos exclusivamente por el pueblo venezolano», enfatizó el entrevistado. En opinión de Schulz, «Estados Unidos no puede actuar unilateralmente ante supuestas amenazas, como vínculos con el terrorismo, sin pasar por los organismos multilaterales correspondientes. Cualquier evaluación de ese tipo debería ser tratada en el marco de las Naciones Unidas, y no utilizada como excusa para una intervención militar». En vista de que «todo indica que Estados Unidos está decidido a avanzar en su objetivo estratégico de controlar el petróleo venezolano, aun a costa de una mayor inestabilidad regional», el investigador estimó que «es probable que continúe la política de presión integral: ocupación territorial, sanciones económicas, intentos de aislamiento diplomático e intervención directa o indirecta en la política interna venezolana». Esto, a su juicio, «tendrá impactos profundos en la situación social y económica» de Venezuela y su población «termina siendo la principal víctima de estas estrategias de coerción». En cuanto a la situación política en la región, Schulz observó que «América Latina atraviesa un proceso muy profundo de fragmentación política e ideológica». «En su discurso, Donald Trump dejó en claro que los próximos objetivos serían México y Colombia. Esto sugiere que la región podría enfrentar nuevos episodios de intervención directa o indirecta, en el marco de este renovado impulso de la Doctrina Monroe», expuso. Según el académico, «la ausencia de una estrategia regional coordinada deja a los países latinoamericanos extremadamente vulnerables frente a estas dinámicas». Fin
