BUENOS AIRES, 28 ene (Xinhua) — China contribuye a la transición energética global a partir del desarrollo de grandes proyectos de energías renovables dentro de su propio territorio, una imagen que ha sido constatado por trabajadores y expertos argentinos de la industria durante varias visitas a los parques eólicos que funcionan en el país asiático. Una de las experiencias de este intercambio la narra el ingeniero Luis Febres, gerente de servicios de la empresa Goldwind Argentina, subsidiaria de la líder mundial de soluciones de energía eólica Goldwind Science & Technology, quien ha visitado China en múltiples oportunidades. Tras su más reciente viaje, en junio de 2025, a un parque eólico ubicado en la región autónoma de Mongolia Interior, Febres aseguró haberse sentido «impresionado» por la modernidad de las instalaciones y por el ambiente colaborativo y profesional entre el propietario y la compañía proveedora de servicios. «He tenido la oportunidad de estar China en distintas ocasiones y participar en eventos e intercambios organizados por la compañía; esta última vez formé parte de una comitiva destinada a acompañar a clientes importantes por motivo de su visita a nuestra compañía. Dentro de estas actividades, pude conocer las instalaciones de este parque eólico, compuesto por 60 aerogeneradores de dos modelos distintos y una capacidad instalada de alrededor de 250 megavatios», inició Febres en una entrevista con Xinhua. El parque eólico «Wengniute Banner», ubicado en la ciudad de Chifeng, es una muestra de la relevancia y el peso que tienen las fuentes de energía eólica en China, un sector que cuenta con facilidades y equipamiento de los más altos estándares tecnológicos, según consideró el experto. «La ponderación de la energía eólica en China es relevante, con un desarrollo y crecimiento muy acelerado, con más de 500 gigavatios de capacidad instalada; posicionándose como una de las principales fuentes de generación del país», enfatizó. «China es un mercado bastante maduro en ese sentido. Todos conocemos a China como un proveedor extraordinario y líder a nivel mundial de tecnología, eso creo que es algo que está bastante claro, pero poder constatar como coexisten, dentro de una misma instalación, una variedad de dispositivos, sistemas y equipamiento de última tecnología para cubrir todos los aspectos relacionados con la operación, el mantenimiento y la gestión de un parque eólico es realmente impresionante», acotó Febres. El ingeniero destacó el papel que ha desempeñado y continúa jugando la tecnología china en virtud de la transición hacia fuentes alternativas de energía, colocando como ejemplo el desarrollo de cadenas de suministros altamente eficientes, así como los permanentes esfuerzos del país en materia de investigación y el desarrollo. En Argentina, la empresa Goldwind ofrece soluciones para seis parques eólicos a nivel nacional, de los cuales cinco se ubican entre las ciudades de Puerto Madryn y Trelew, en la provincia patagónica de Chubut, al sur del país, y uno en la ciudad costera de Miramar, en la provincia de Buenos Aires. «Además, estamos culminando la puesta en servicio de un parque eólico en Tierra del Fuego, que sería el parque más austral del mundo y el primer parque ‘off-grid’ de la Argentina», detalló Febres. «Se trata de un parque de generación híbrido, una combinación de sistemas convencionales térmicos, aerogeneradores y sistemas de almacenamiento a través de las baterías (BESS – Battery Energy Storage System)», señaló. Para el entrevistado, más allá de la tecnología de punta, China desempeña un papel fundamental en la transición energética global gracias a su capacidad de acompañar los proyectos también desde el punto de vista financiero. «Otro valor agregado importante que tiene China en este sentido es que tiene la flexibilidad necesaria para acompañar transiciones energéticas a nivel mundial; ventajas como, por ejemplo, soluciones de financiamiento para los proyectos son un complemento ideal para quienes quieran sumarse a las tendencias actuales en lo que a matriz energética se refiere», dijo. La combinación de este respaldo financiero con la excelencia tecnológica descrita conforma, concluyó el experto, una fórmula ideal para impulsar la transición energética global. Fin
