RÍO DE JANEIRO, 17 ago (Xinhua) — El anuncio del Gobierno de Estados Unidos de ampliar su campaña militar en América Latina, con operaciones terrestres en países como Colombia, Guatemala y Honduras, representa «una escalada imperialista» de Washington en el continente, afirmó el economista y doctor en Ciencias Políticas, José Luiz Niemeyer. En entrevista con Xinhua, el profesor brasileño de Relaciones Internacionales del Instituto Brasileiro de Mercado de Capitais (Ibmec) afirmó que esta nueva fase de la campaña norteamericana representa un salto cualitativo en la política intervencionista de Estados Unidos, que ahora busca llevar a tierra firme la misma lógica de los ataques aéreos a embarcaciones en el Caribe y el Pacífico. «Es un movimiento extremadamente preocupante y que, lamentablemente, sigue una lógica histórica de Estados Unidos hacia nuestra región», dijo Niemeyer. «Estados Unidos está usando el combate al narcotráfico, que es un problema real y grave, como justificación para expandir su presencia militar y, más que eso, para imponer su agenda de seguridad sin ninguna consideración por la soberanía de los países latinoamericanos», agregó. El experto se refirió a las declaraciones del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien durante un ejercicio militar en la selva panameña anunció la expansión de las operaciones y habló del «dominio americano sobre el Hemisferio Occidental». «Los ataques a embarcaciones en el Caribe y el Pacífico ya eran una acción unilateral con graves violaciones de derechos humanos, con más de 200 muertos y pocas evidencias presentadas. Ahora, al llevar esa misma lógica a operaciones terrestres en países como Colombia, Ecuador y Guatemala, Estados Unidos está creando un precedente altamente peligroso para intervenciones directas en nuestro territorio», criticó. Niemeyer cuestionó la narrativa de Washington sobre los acuerdos con países aliados y señaló que la voluntad popular y los procedimientos legales internos están siendo ignorados. Citó el caso de Ecuador, que lanzó misiones conjuntas con Estados Unidos a pesar de que la población rechazó bases militares extranjeras en un referéndum. También mencionó al presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, quien negó haber acordado las operaciones sin la aprobación del Congreso. «Lo que estamos viendo es la presión de Washington sobre gobiernos que, en su mayoría, están alineados ideológicamente o se encuentran en una posición de fragilidad política y económica», destacó. Uno de los puntos más críticos abordados por el investigador fue el riesgo de violaciones de derechos humanos y bajas civiles. El especialista recordó que las operaciones militares estadounidenses en la región tienen un largo historial de consecuencias nefastas. «La historia de las intervenciones de Estados Unidos en América Latina es larga y está llena de ejemplos preocupantes», afirmó Niemeyer, al referirse a acciones que incluyen el apoyo a golpes de Estado en Guatemala en 1954 y Chile en 1973, así como la invasión de Panamá en 1989. «Desde la Doctrina Monroe de 1823, pasando por el Corolario Roosevelt de 1904, hasta la reciente ‘Doctrina Donroe’ invocada por Hegseth, estamos ante una misma lógica de dominación que se reinventa a lo largo de los siglos», dijo. El investigador también cuestionó la invocación por parte de Hegseth de una «Doctrina Donroe», en referencia a la Doctrina Monroe y con un juego de palabras con el nombre de Trump. «Al rescatar esa retórica con un juego de palabras con el nombre de Trump, Hegseth está diciendo en voz alta que Estados Unidos se siente con el derecho de intervenir donde quiera en la región para ‘defender su hemisferio'», sostuvo el profesor. Para Niemeyer, la retórica intervencionista de Washington va acompañada de acciones concretas que generan una peligrosa dependencia militar en la región. «Lo que me preocupa es que esta retórica está siendo acompañada de acciones concretas, con entrenamiento, inteligencia y operaciones conjuntas», advirtió el académico. «A largo plazo, esto crea una dependencia militar que nos hace rehenes de la política exterior volátil y agresiva de Washington. El traslado del portaaviones USS Gerald R. Ford a la región y la imposición de acuerdos de confidencialidad a los militares estadounidenses son señales de que hay una escalada muy seria», expresó. Al finalizar la entrevista, Niemeyer hizo un llamado a la vigilancia ciudadana frente a lo que considera un avance sobre la soberanía de los países de la región. «Los latinoamericanos debemos estar atentos y alertas», dijo. «No podemos permitir que nos vendan una intervención militar como si fuera cooperación. La historia de nuestra región está llena de ejemplos de lo que pasa cuando Estados Unidos decide ‘ayudarnos’ con sus fuerzas armadas: dictaduras, violaciones de derechos humanos, guerras sucias y un desarrollo truncado. Brasil, con su tradición de no intervención, debe alzar la voz contra esta escalada que amenaza a todo el continente», concluyó Niemeyer. Fin
