Por Gerardo Laborde MONTEVIDEO, 16 jun (Xinhua) — El avance de la inteligencia artificial, la transformación de las relaciones humanas y las escenas cotidianas de la China contemporánea fueron algunos de los temas que acercaron a artistas chinos y público uruguayo en un intercambio cultural que buscó tender puentes más allá de la distancia geográfica. Escritores, cineastas y fotógrafos chinos participaron el martes en una actividad organizada por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso Uruguay), que reunió a estudiantes y docentes de la Escuela Multidisciplinaria de Arte Dramático (EMAD), uno de los principales centros de formación artística del país. La delegación llegó a Montevideo desde Chile como parte de una gira orientada a fortalecer los intercambios culturales entre China y América Latina. «El arte nos acerca, es un lenguaje común, A menudo vemos que el vínculo tiene que ver con lo comercial o lo político. Esta es una apuesta para acercarnos a China desde la cultura y desde el arte», dijo a Xinhua Ana Gabriela Fernández, directora de Flacso Uruguay. Uno de los invitados fue Xu Yunxiang, vicepresidente de la Asociación Internacional de Fotógrafos de Hong Kong. Sus imágenes mostraron escenas cotidianas de trabajadores, familias y habitantes comunes de distintas regiones chinas. «Lo más fascinante son los momentos cotidianos», explicó Xu, también vicepresidente de la Alianza Internacional de Fotografía de la Iniciativa de la Franja y la Ruta en Asia. Según el fotógrafo, esas escenas permiten conocer «otro lado de China», más allá de las representaciones habituales que aparecen en los medios de comunicación. Las fotografías generaron una reacción inmediata entre los asistentes. Varios participantes destacaron que muchas de las preocupaciones retratadas parecían familiares pese a la distancia cultural. «A priori pensamos que somos países muy alejados, pero no es así», comentó una persona del público tras la exhibición. El intercambio también dio lugar a una reflexión sobre el avance tecnológico y sus efectos en la experiencia humana. El escritor y cineasta Liu Hanlin presentó su cortometraje «Representative, please», una obra centrada en la relación entre los seres humanos y la tecnología. La idea surgió, relató, después de llamar a un servicio de atención al cliente y experimentar una inesperada sensación de alivio cuando una grabación anunció que sería transferido a un operador humano. «¿Por qué en una época donde la inteligencia artificial es cada vez más sofisticada nos sentimos felices de poder hablar con un ser humano?», recordó haberse preguntado. La inquietud encontró eco inmediato en la audiencia uruguaya. Un espectador relacionó el tema con una canción reciente del cantautor uruguayo Jorge Drexler, cuyo estribillo pregunta «¿hay alguien A.I.?», observando que artistas de países tan distantes parecen formular interrogantes similares sobre la tecnología y la necesidad de contacto humano. Para Liu, esa coincidencia no es casual. Aunque China ha experimentado profundas transformaciones tecnológicas en las últimas décadas, considera que los desafíos humanos son compartidos. «Tenemos más herramientas para comunicarnos, pero no necesariamente nos comprendemos mejor», señaló el galardonado como mejor director en la XV edición del Beijing International Online Film Festival. Consultado sobre cómo enfrentar la ansiedad que muchos jóvenes sienten ante el avance tecnológico, respondió durante un diálogo con periodistas, entre ellos Xinhua, con una idea sencilla: «Salir de la habitación y comunicarse con la gente». En su opinión, el encuentro directo sigue siendo insustituible. De su lado, la directora artística y académica de la EMAD, Laura Pouso, destacó precisamente el valor de ese intercambio para las nuevas generaciones. Frente a una sala poblada de estudiantes, señaló la importancia de que los jóvenes conozcan la China «contemporánea» a través de las voces de sus artistas. Fin
