RÍO DE JANEIRO, 23 jul (Xinhua) — Brasil avanza en la construcción de una estrategia nacional para desarrollar una cadena industrial completa de tierras raras con el objetivo de transformar al país en uno de los principales actores mundiales del sector durante los próximos 15 años y aprovechar el creciente mercado de minerales críticos para la transición energética y las tecnologías de punta. La iniciativa es coordinada por el Centro de Gestión y Estudios Estratégicos (CGEE), vinculado al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, que elaboró un amplio diagnóstico de la cadena productiva y definió una hoja de ruta para que Brasil deje de ser un exportador de materias primas y avance hacia actividades de mayor valor agregado, como el refinado de minerales, la producción de óxidos, metales e imanes permanentes. Las tierras raras comprenden un grupo de 17 elementos químicos esenciales para la fabricación de vehículos eléctricos, turbinas eólicas, teléfonos inteligentes, semiconductores, equipos médicos, sistemas de inteligencia artificial, robótica y aplicaciones aeroespaciales, lo que ha impulsado un fuerte crecimiento de la demanda mundial en los últimos años. Brasil posee la segunda mayor reserva conocida de tierras raras del planeta, con alrededor de 21 millones de toneladas de óxidos equivalentes, solo por detrás de China. Sin embargo, en la actualidad representa menos del 1 por ciento de la producción mundial, ya que gran parte del procesamiento industrial y la fabricación de productos de alto valor agregado aún se concentran en otros países. A comienzos de julio, el Gobierno presentó el Plan Nacional de Minería 2050, que prevé elevar la participación brasileña en la producción mundial de minerales críticos del 8,3 al 12,2 por ciento hacia mediados de siglo, acompañado de medidas destinadas a acelerar inversiones, ampliar la capacidad industrial y estimular el desarrollo tecnológico. El estudio del CGEE plantea como prioridad desarrollar todas las etapas de la cadena productiva dentro del país, una propuesta que no se limita a ampliar la extracción mineral, sino que busca consolidar capacidades nacionales en separación, refinado y manufactura de componentes industriales de alta tecnología para reducir la dependencia externa y aumentar la competitividad de la industria brasileña. En declaraciones a Xinhua, el coordinador de proyectos del CGEE, Thiago Rodrigues, afirmó que Brasil dispone de los recursos minerales, del conocimiento científico y de la base industrial necesarios para asumir un papel más relevante en la cadena global de suministro de tierras raras. «Brasil tiene la oportunidad de dejar de exportar únicamente minerales y convertirse en proveedor de materiales y componentes de mayor valor agregado. Para ello será fundamental coordinar políticas públicas, inversiones en innovación y el fortalecimiento de la industria nacional», señaló. Rodrigues explicó que el estudio identifica los eslabones donde el país necesita concentrar esfuerzos para desarrollar una cadena productiva integrada, desde la extracción hasta la fabricación de productos tecnológicos, con participación de universidades, centros de investigación y empresas. También en diálogo con Xinhua, el expresidente del Instituto Brasileño de Minería (Ibram), José Fernando Coura, sostuvo que el potencial brasileño dependerá menos del volumen de las reservas que de la capacidad para industrializarlas. «El verdadero desafío es agregar valor dentro del país. Si Brasil logra dominar las tecnologías de procesamiento y manufactura, podrá generar empleos altamente calificados, atraer inversiones y ocupar una posición estratégica en los mercados vinculados a la transición energética», afirmó. Según Coura, el fortalecimiento de la industria nacional permitirá además reducir la vulnerabilidad de las cadenas globales de suministro y ampliar la competitividad brasileña en sectores de alta intensidad tecnológica. La estrategia nacional contempla ampliar la cooperación internacional en investigación, atraer inversiones para nuevas plantas industriales e integrar a Brasil en las cadenas globales de suministro de minerales críticos que abastecen industrias vinculadas a la movilidad eléctrica, las energías renovables, la electrónica avanzada y la inteligencia artificial. Ambos especialistas coincidieron en que la combinación de abundantes recursos naturales, capacidad científica y nuevas políticas industriales ofrece a Brasil una oportunidad inédita para convertir las tierras raras en uno de los pilares de su proceso de reindustrialización, impulsando una mayor participación en las etapas de mayor valor agregado de una industria considerada estratégica para el desarrollo económico y tecnológico mundial. Fin
