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Especial: Exoesqueleto robótico chino contribuye a mejorar calidad de vida de una argentina con movilidad reducida

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Jul 6, 2026

BUENOS AIRES, 5 jul (Xinhua) — Cuando viajó por primera vez a China y participó de la 139ª Feria de Cantón, María Laura Biscaglia, contadora pública argentina y coach organizacional con movilidad reducida, quien viajaba con fines de negocios y turismo, no imaginaba la sorpresa que le depararía aquella cita. En uno de los pabellones de alta tecnología, tuvo la oportunidad de probar un exoesqueleto robótico que le brindó asistencia para mejorar su caminar, una experiencia que marcó el inicio de una nueva etapa en su vida. Se trató de un exoesqueleto diseñado por la empresa china Hangzhou Taixi Intelligent Technology que, a través de un sistema de sensores y tecnología de IA, detecta los movimientos corporales y la intención de desplazamiento del usuario, tras lo cual activa motores o impulsos que le proporcionan asistencia en tiempo real al caminar y realizar otros movimientos. La interacción de María Laura con el exoesqueleto tuvo una amplia y veloz repercusión en redes sociales y medios de comunicación de varios países, principalmente de China, motivando que la compañía la contactara para regalarle el aparato, en una demostración de que el desarrollo de la ciencia y la tecnología del país asiático puede contribuir a satisfacer necesidades específicas en el ámbito médico alrededor del mundo. «Yo veía que realmente el aparato tenía esa sensibilidad de reconocer mi intención de movimiento, me acompañaba y me asistía, me agaché en alguna oportunidad para ver qué posibilidad había de que me ayudara para levantarme de una silla, vi que no se podía, pero sí me ayudaba en los pasos y me daba la fuerza para poder levantar mejor la pierna», relató Biscaglia en una entrevista con Xinhua. «Mis amigas se emocionaron muchísimo y, después, esa emoción nuestra en ese primer instante voló por el aire. Es muy difícil porque terminamos todos emocionados, la gente, los del estand, nosotras, muy movilizadas», agregó. Asistida por sus colegas y amigas, el personal de la empresa en el estand y luego también por el exoesqueleto, Biscaglia se convirtió en ese momento en un referente para numerosas personas con discapacidad o necesidades específicas de asistencia en Argentina que se interesan cada vez más por este tipo de tecnologías. Su recorrido por otras ciudades de China, como Shanghai, también formaría parte de esa emotiva experiencia que la llevó a conectar con otro idioma, otra cultura y una forma distinta de concebir la salud. Actualmente y tras 25 años de convivir con una patología denominada distrofia muscular que le limita la movilidad, María Laura ha logrado incorporar de manera exitosa el exoesqueleto robótico en su cotidianidad, utilizándolo en momentos específicos del día, principalmente para ejercitarse, realizar caminatas externas y hacer movimientos corporales que requieran la asistencia del aparato. «Cuando regresé a Buenos Aires, decidí probarlo. También me puse en contacto para poder bajar a mi dispositivo la aplicación móvil del exoesqueleto. Y decidí ir a dar una vuelta al barrio. Mis médicos, mi neurólogo y mi kinesióloga, no se opusieron a que yo utilizara el aparato y lo importante era ver en qué podía ayudarme a mí en la vida diaria. Y la conclusión fue básicamente usarlo como ejercicio, como estimulación de mi propio caminar y de mis músculos, de manera controlada», expresó. Esta experiencia, además de un enorme impacto emocional personal, genera esperanza y una posibilidad concreta de incrementar la cooperación entre las comunidades científicas, médicas y tecnológicas de China y Argentina, consideró. «Si bien yo convivo con esta enfermedad neuromuscular que es muy compleja, que hoy tiene muchas más preguntas que respuestas, esta historia puede llegar a servir para generar interés en la investigación de médicos, científicos y todos los que puedan seguir trabajando para generar más alternativas, para miles de personas que viven situaciones similares, lo que les haría mejorar su calidad de vida», precisó. María Laura opinó que la combinación del personal médico de alto nivel de ambos países, junto con la tecnología china y un enfoque orientado a las personas, constituye una poderosa ecuación para dar respuestas a necesidades de salud puntuales, además de «crear puentes». Asimismo, valoró la «calidez» del personal del estand de la compañía china durante su interacción, lo cual, a su juicio, refleja que no solo se trata de la promoción de un aparato inteligente en una feria, sino de asistencia verdadera. «Hoy a mí el exoesqueleto me colabora para mejorar la calidad de mis pasos. Pero yo sé que se pueden generar muchas más cosas. Y eso lo que hace es que las personas de alguna manera, más allá de la comprensión, tengan la asistencia, favoreciendo una vida con mayor autonomía, participación e integración en la sociedad. Ese es el verdadero valor de la innovación: poner a las personas en el centro», concluyó. Fin

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