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Especial: Pareja chino-salvadoreña impulsa modelo «ganar-ganar» en café de El Salvador con tecnología y comercio bilateral

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Abr 13, 2026

Por Douglas Martínez y José Gabriel Martínez SAN SALVADOR, 12 abr (Xinhua) — Lo que comenzó como una historia personal de amor entre dos continentes, se ha transformado en un modelo emergente de cooperación económica y tecnológica entre China y El Salvador, con el café como eje articulador. El salvadoreño Hebert Vásquez y su esposa, la empresaria china Tong Taohui, han construido en los últimos años un puente comercial que ahora da un nuevo salto: tras posicionar el café salvadoreño en el mercado chino han creado una empresa para introducir tecnología china especializada en la industria cafetalera y proyectarse hacia Centroamérica. «En China, comenzamos hace seis años y medio, más o menos, a promocionar el café salvadoreño. Luego empezamos a comprar a productores en El Salvador y llevarlo a China, principalmente café de especialidad», explicó Vásquez en entrevista con Xinhua. Ese proceso, que implicó recorridos frecuentes entre ambos países, les permitió identificar una brecha clave: la falta de acceso a tecnología para mejorar la calidad del café. «En los viajes hacia El Salvador, empezamos a ver la necesidad que existía de equipo y materiales para mediciones y barismo», añadió Vásquez. A partir de ese diagnóstico, la pareja decidió invertir la lógica tradicional del comercio para, además de exportar café a China, importar ahora herramientas que eleven el valor del aromático en el país centroamericano. «Todo lo que vemos en China, en tostaduría, barismo y equipo de medición para mejorar la calidad, nos dio la idea de traerlo a El Salvador», sostuvo Vásquez. Vivasal, la nueva empresa de la pareja, con base en territorio salvadoreño, busca convertirse en plataforma regional: «La idea es tener nuestra base aquí y expandirnos a toda la región en un futuro cercano». El crecimiento del consumo de café en un gran mercado como el de China abre oportunidades para países productores como El Salvador, así que a tono con ello, Tong comentó a Xinhua que los consumidores en su país buscan cada vez mayor diversidad. «Siento que a medida que más y más chinos comienzan a beber café, tienen más curiosidad por descubrir diferentes tipos de sabores (…) esa diversidad les da más oportunidades de probar café de diferentes países», afirmó. El Salvador ha comenzado a ganar visibilidad con sus variedades de café de especialidad, sobre todo su variedad insignia, el Pacamara. «Eso abre la puerta y atrae a más personas a probar el café de El Salvador», agregó Tong, al tiempo que resaltó que el nuevo paso de su empresa busca la transformación interna del sector cafetalero salvadoreño desde la tecnología. «Decidimos hacer la contrapartida y traer esos equipos para que nuestros productores tengan acceso a mejores datos de su café: medir la densidad, la humedad o la actividad del agua», explicó Vásquez, al destacar el impacto directo de la tecnología en la calidad del grano. Productores y especialistas locales coinciden en el potencial de esta transferencia tecnológica, como en el caso del analista de calidad, José Arévalo, quien consideró que el acceso a estos equipos representa un cambio significativo. «Nosotros nos encargamos de analizar la calidad de cada café que exportamos. Ahora con esa facilidad que hemos establecido en las relaciones con Tong, podemos obtener ciertos equipos o herramientas para el análisis de calidad, lo cual para nosotros es importante», expresó. En tanto, el barista José Mancia destacó el valor de contar con tecnología que antes solo veía en entornos digitales. «Son productos que solo había visto en videos, pero ya teniéndolos enfrente me ha dado una perspectiva diferente», dijo a Xinhua el especialista, al agregar «nos ayudan a tener mejor información de nuestra materia, para entenderlo mejor y tratarlo con más respeto». Para Mancia, el modelo que impulsa la pareja de Tong y Vásquez sintetiza un esquema de beneficios compartidos, porque «brindándonos tecnología, ahora nos ayudan a mejorar la calidad de nuestros cafés que ellos mismos pueden llevar allá». Con equipos de medición, innovación en métodos de preparación y una estrategia de comercio físico y digital, el proyecto apunta a fortalecer toda la cadena de valor, desde la finca hasta la taza para el consumo en China. La historia de los esposos Tong y Vásquez, casados desde 2019, se entrelaza con una dinámica más amplia de cooperación Sur-Sur, en que la tecnología, el conocimiento y el mercado se integran en una lógica complementaria. Como parte de esa lógica, la pareja recorre El Salvador buscando el mejor café para que sus clientes en China lo disfruten, pero ahora también ayudan a los productores a tener herramientas con las que pueden mejorar sus procesos y, definitivamente, una relación de futuro compartido. Fin

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