CARACAS, 26 mar (Xinhua) — Usuarios venezolanos de redes sociales intensificaron hoy una campaña digital para exigir la liberación del presidente del país, Nicolás Maduro, y su esposa, la diputada Cilia Flores, en medio de la audiencia que se les sigue en Estados Unidos. «A 83 días del secuestro de nuestro presidente, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores, el corazón de la Patria late con más fuerza que nunca. ¡Los queremos de vuelta!», escribió el usuario Dalvis Bolívar, en un mensaje publicado en la red social Facebook. La iniciativa digital ha sido respaldada con etiquetas como #FreeMaduro, #FreeCilia y #LosQueremosDeVuelta, que acompañan mensajes que combinan denuncia política, apelaciones emocionales y argumentos jurídicos. El usuario Juan Fran Torres, oriundo de la isla de Margarita en Venezuela, reportó concentraciones frente al tribunal en Nueva York. «Cientos de organizaciones y movimientos sociales (…) se han movilizado para rechazar lo que califican como el secuestro del presidente venezolano», afirmó. Otros mensajes insistieron en caracterizar el proceso como una acción política. «¡Es un juicio político, no existen bases legales! Los queremos de vuelta», expresó la usuaria Marelia Guillén, reflejando una narrativa recurrente en redes. En la misma línea, Horacio Pinto sostuvo que existen fundamentos jurídicos para la liberación inmediata. «Ratificamos que hay razones jurídicas para otorgarles inmediatamente la libertad a nuestros líderes. Es justicia», escribió. Otros usuarios como Fernando Bossi emplearon términos de mayor carga ideológica. Bossi calificó a Maduro como «prisionero de guerra del imperialismo estadounidense», en un mensaje que circuló ampliamente entre cuentas afines. Las expresiones también incluyeron mensajes de tono emocional y simbólico. «Nico y Cilia volverán y bailaremos salsa con ellos», publicó Eleana García. Desde el ámbito comunicacional, Madeleine García, periodista de la multiestatal Telesur, afirmó que «#LosQueremosDeVuelta es más que una etiqueta, es el clamor del pueblo de Venezuela ante una acción violatoria al derecho internacional». García agregó que el caso responde a una construcción judicial sin sustento. «Armaron el expediente de supuesto narcotráfico y ahora ni siquiera hay pruebas», sostuvo. Otros usuarios vincularon el caso con críticas más amplias a la política estadounidense, denunciando selectividad en la aplicación de la justicia y cuestionando la legitimidad de las acciones emprendidas contra Venezuela. Sobre la presentación judicial ocurrida este jueves, el abogado y analista internacional David Torres manifestó a Xinhua que «el mundo tiene claro que se trata de un proceso judicial sin legalidad de origen, dado que los acusados fueron capturados mediante una acción obviamente ilegal, el planeta entero sabe eso». «El sistema judicial estadounidense pierde mucha seriedad ante los ojos del mundo, porque no es posible sustentar jurídicamente un caso con tantos vicios de procedimiento», precisó el también docente universitario. Torres comentó que el carácter «inédito» del proceso judicial en curso, reconocido por el juez que lleva la causa, es «una clara muestra de que se trata de un proceso irregular; es inédito por la carga tan alta de irregularidad». Precisó que, a su parecer, no solo se trata de vicios procedimentales sino de fondo, dado que los cargos que se le imputan a la pareja presidencial «carecen de sentido y hacen que las instituciones estadounidenses luzcan muy mal ante la atenta mirada de la opinión pública internacional». Maduro y Flores permanecen en Nueva York, donde comparecieron este jueves en su segunda audiencia ante un tribunal federal, en la que el juez Alvin Hellerstein rechazó desestimar el caso contra la pareja presidencial. Fin
