LANZHOU, 18 mar (Xinhua) — Peng Jingjing, de 42 años, manipula la masa con una destreza envidiable: le da vueltas, la estira y dobla hasta convertirla en finas hebras, para demostrar así el arte milenario tras los fideos hechos a mano, los famosos Lamian, ante una docena de alumnos del IES Hotel Escuela de Madrid, en su primera visita como docente a España. Peng es profesora asociada de la Universidad Vocacional y Técnica de Recursos y Medio Ambiente de Lanzhou, una institución pública donde se imparte formación a nivel pregrado, ubicada en la provincia de Gansu, en el noroeste de China. Allí, desde hace casi dos años, enseña los secretos de la elaboración de los Lamian. Este oficio, además de producir un alimento con el que se prepara un plato tradicional chino, también ha servido como motor de desarrollo para la ciudad de Lanzhou: la pasión de sus habitantes por los fideos hechos a mano ha forjado una industria que ha ayudado a la población local a abrir el camino hacia la prosperidad, allanando la senda en la lucha contra la pobreza. La técnica de producción de los Lamian es parte del Patrimonio Cultural Inmaterial Nacional de China, pero durante décadas, su transmisión se basó exclusivamente en la tradicional relación maestro-aprendiz, sin contar con normativas profesionales estandarizadas. Esto ha cambiado en los últimos años: Lanzhou ha reforzado su apoyo a las escuelas de formación profesional y ha puesto en marcha cursos especializados de cocina que han formado a un nutrido grupo de maestros en los conocimientos relacionados con los Lamian. Así, las oportunidades para el aprendizaje de estas habilidades únicas se encuentran ahora más estructuradas. El estrechamiento de los vínculos con el exterior, como ocurre, por ejemplo, gracias a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, ha impulsado la expansión de estos fideos por el mundo: más personas que los elaboran han buscado nuevas oportunidades de negocios en distintos países y regiones. Según datos del Departamento de Comercio de Gansu, para 2025, un total de 71.000 restaurantes estaban presentes tanto en China como en el exterior. Con el fin de dar un impulso aún mayor a esta expansión internacional, la Universidad Vocacional y Técnica de Recursos y Medio Ambiente de Lanzhou creó el año pasado un centro de formación de talentos en Barcelona y lanzó en 2024 un programa internacional de capacitación para chefs especializados en fideos Lamian de res, avalado por el Centro Nacional de Información sobre Reconocimiento Académico (NARIC, por sus siglas en inglés) del Reino Unido, y dirigido a estudiantes locales de formación profesional. Como la primera instructora enviada por la universidad a España, Peng organizó esta estancia con meses de anticipación: coordinó con el equipo docente del IES Hotel Escuela de Madrid y preparó materiales didácticos en español, adaptados al alumnado local. El resultado fue un curso de tres días, iniciado el pasado 19 de enero, que combinó clases teóricas y talleres prácticos y finalizó con una evaluación calificada: los alumnos que superaron la prueba obtuvieron créditos oficiales reconocidos por su centro educativo. Los estudiantes quedaron maravillados con la habilidad de Peng para transformar la masa en fideos tan finos como el cabello, como también fascinados por el caldo de los Lamian, hecho con ingredientes de la medicina tradicional china. «Aunque no compartimos el idioma, nos comunicamos sin ninguna dificultad gracias a las herramientas de traducción», explicó la profesora y añadió que los jóvenes le contaron lo mucho que disfrutaron el curso y le pidieron volver para enseñarles todos los días. El programa formativo llamó la atención, además, de representantes de un restaurante local de Lamian en Madrid, que acudieron a conocer de primera mano la destreza de la maestra china. Al finalizar el curso, ella intercambió sus datos de contacto con sus pupilos y, hasta la fecha, mantienen una comunicación activa: «Me envían fotos de los Lamian que preparan por su cuenta y algunos me escriben por correo electrónico preguntando cómo integrar nuestras técnicas de elaboración con los platos tradicionales españoles», cuenta la docente. Una experiencia que, según comenta, representa un ejemplo de cómo integrar la capacitación en el arte de los Lamian con la educación profesional internacional: un puente entre culturas que beneficia tanto a la industria de los fideos chinos como a la cooperación bilateral entre China y España. Fin
