LA HABANA, 11 jun (Xinhua) — El Gobierno de Cuba sostuvo hoy jueves que la compleja situación del sistema electro-energético nacional responde al impacto de las medidas aplicadas por Estados Unidos, que ha recrudecido el bloqueo económico, comercial y financiero que aplica a la isla desde hace más de seis décadas. «Quienes sostienen en el gobierno de #EEUU que el estado precario del sistema electroenergético cubano es culpa de nuestro Gobierno, mienten para ocultar el crimen que cometen contra el pueblo de #Cuba», denunció en la red social X el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez. El canciller afirmó que el sistema eléctrico cubano no es víctima de la desidia, sino de «una guerra atroz» y agregó que «quien la ejecuta de forma deliberada, sabe perfectamente el daño que causa a la población y se esconde tras la fachada de la mentira y la propaganda». «Vayamos a los hechos», expresó Bruno Rodríguez, al presentar una serie de elementos que según explicó, evidencian el efecto de las medidas estadounidenses sobre el sector energético del país caribeño. El canciller señaló que los memorandos presidenciales NSPM-5 de 2017 y 2026 establecen la persecución financiera y comercial como eje de la política de presión contra Cuba. Añadió que esa estrategia se reforzó con la reincorporación de Cuba en la lista unilateral de Estados patrocinadores del terrorismo elaborada por Washington en enero de 2026. Esa condición convirtió al país caribeño en una plaza de riesgo para transacciones, negocios e inversiones extranjeras. Rodríguez expuso que la Orden Ejecutiva 14380, firmada por el presidente de Estados Unidos, el 29 de enero último, autorizó la imposición de aranceles punitivos a importaciones procedentes de países que suministren petróleo a Cuba de forma directa o indirecta. El canciller recordó que antes del actual escenario de restricciones energéticas, buques petroleros que transportaban combustible hacia Cuba enfrentaban amenazas de multas, embargo de activos, exclusión del sistema financiero internacional e incluso la posibilidad de ser interceptados en alta mar y confiscada la carga. «A todo ello, se suma que 40 bancos extranjeros se han negado a operar con Cuba, bloqueando 140 transferencias bancarias, muchas de ellas relacionadas con pagos para la compra de tecnología solar o eólica», aseveró. La generación eléctrica de Cuba depende de manera general de centrales termoeléctricas, muchas de ellas con más de cuatro décadas de explotación, además de que sufren un déficit crónico de inversiones y mantenimiento. En lo que va de año, la isla, que depende de manera mayoritaria de la importación de petróleo, solo ha recibido al buque ruso Anatoly Kolodkin con unas 100.000 toneladas de crudo. Cuba requiere cada mes de unos ocho buques de combustible para operar con normalidad, de acuerdo con fuentes oficiales. Fin
