LA PAZ, 27 ene (Xinhua) — El Gobierno de Bolivia confirmó este martes que trabaja en un nuevo esquema del tipo de cambio del dólar, con un plazo máximo de hasta 60 días para perfilar un régimen que permita «sincerar» el mercado oficial y reducir las distorsiones acumuladas tras más de una década de cambio fijo. El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, afirmó a la televisora Unitel que el Poder Ejecutivo avanza en el diseño de nuevos mecanismos cambiarios, aunque evitó adelantar detalles sobre su impacto inmediato. El ministro subrayó que el Gobierno ya no interviene en el mercado cambiario de la forma en que se hacía en el pasado, al considerar que esas acciones generaron distorsiones y tensiones adicionales. Por su parte, el presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza, anunció la semana pasada que el país se prepara para abandonar el régimen de tipo de cambio fijo y transitar hacia un sistema flexible, único y real. Según el titular del ente emisor, el esquema vigente «trajo muchos perjuicios para el Banco Central», en un contexto marcado por la escasez de divisas y la presión sobre las reservas internacionales. Desde principios de 2023, el acceso al dólar por canales oficiales ha estado restringido, lo que convirtió al mercado paralelo en un termómetro central de las percepciones económicas y del riesgo país. En mayo del año pasado, la cotización informal de la divisa bordeaba los 20 bolivianos, en uno de los picos de mayor tensión cambiaria. En la actualidad, el tipo de cambio oficial permanece fijo desde 2011 en 6,86 bolivianos para la compra y 6,96 para la venta, mientras que el dólar referencial del BCB se sitúa en torno a 9,09 para la compra y 9,28 para la venta, y el dólar paralelo ronda los 9,30 bolivianos, lo que expresa la brecha que el Gobierno busca reducir con el nuevo esquema. Fin
