NACIONES UNIDAS, 27 abr (Xinhua) — El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, pidió hoy lunes apoyo internacional para la evacuación de los marineros atrapados en el estrecho de Ormuz. Durante su informe en un debate abierto del Consejo de Seguridad sobre «La seguridad y protección de las vías navegables en el dominio marítimo», Domínguez pidió a los Estados apoyar el plan de la OMI para facilitar la evacuación de los marineros afectados. El conflicto geopolítico alrededor del estrecho de Ormuz está teniendo un efecto muy negativo en los marineros y en el transporte marítimo, así como en la población y en la economía global. Aproximadamente 20.000 marineros y cerca de 2.000 buques permanecen atrapados en el golfo Pérsico, dijo Domínguez. El jefe de la OMI, pidió a los Estados proporcionar cualquier asistencia civil técnica y operativa para poner en práctica el esquema de evacuación de la OMI. Domínguez también solicitó a los Estados que, «en el momento apropiado, asistan en la eliminación de cualquier peligro para la navegación de las embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz, incluyendo las minas». Domínguez pidió además a los Estados asegurar garantías prácticas al sector del transporte marítimo, incluyendo el acceso a seguros a costos razonables, para facilitar la reanudación de las operaciones normales lo más pronto posible. Desde 1968, la OMI estableció un esquema de separación del tráfico o un corredor marítimo en el estrecho de Ormuz. Este corredor marítimo, operado en conjunto por Omán e Irán, ha asegurado la navegación segura por décadas, dijo Domínguez. «Los avances técnicos y operacionales se han llevado a cabo con la participación de los países regionales, incluyendo a Irán, y con el apoyo de los países pertinentes que ayudan en las negociaciones. Como organización, estamos listos para implementar este esquema sin demoras, pero solo cuando sea seguro hacerlo», afirmó Domínguez. El principio de la libertad de navegación no es negociable. Se debe permitir a las embarcaciones comerciar con todo el mundo sin obstáculos y de acuerdo con el derecho internacional. Los estrechos que usan la navegación internacional no pueden ser cerrados por Estados ribereños. Igualmente, no hay bases legales para que ningún país introduzca pagos o imponga tarifas, peajes o condiciones discriminatorias a los estrechos internacionales, comentó Domínguez. «Cualquier desviación de estos principios bien establecidos y reconocidos establecerían un precedente negativo y perjudicarían severamente la integridad además de la estabilidad de las operaciones marítimas en todo el mundo», advirtió Domínguez. Fin
