CHENGDU, 18 jun (Xinhua) — La primera línea de producción de pantallas flexibles de última generación de China inició su producción en masa el miércoles en Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, con el objetivo de ofrecer pantallas más delgadas y económicas para computadores portátiles y tabletas en todo el mundo. BOE Technology Group Co., Ltd. opera esta línea de producción, una de las primeras AMOLED de generación 8,6 del mundo, centrada principalmente en la fabricación de paneles de gama alta de tamaño medio para los mencionados dispositivos. En comparación con las pantallas de cristal líquido tradicionales, la tecnología AMOLED (diodo orgánico emisor de luz de matriz activa) ofrece negros más puros, colores más intensos y paneles más delgados que potencialmente pueden doblarse. Con una inversión de 63.000 millones de yuanes (9.300 millones de dólares), la nueva línea, el mayor proyecto industrial individual de China en el sector de las pantallas, abarca una superficie de 92,5 hectáreas, el equivalente a unos 130 campos de fútbol reglamentarios. Tiene una capacidad de producción de 32.000 sustratos de vidrio al mes, cada uno de 2,29 por 2,62 metros. Actualmente, solo China y la República de Corea operan líneas de producción AMOLED de última generación de este tipo, y la planta de BOE es una de las más avanzadas y de las que más rápido ha logrado la producción en masa de pantallas de tamaño medio. Feng Qiang, director ejecutivo del grupo BOE, afirmó que la compañía seguirá impulsando la inversión en investigación y desarrollo, como también estrechando la cooperación con las principales marcas de dispositivos para promover la adopción de la OLED en el sector de las tecnologías de la información. Como uno de los mayores fabricantes de paneles de visualización del mundo, BOE posee varias plantas de producción en China, como son las de Beijing, Hefei, Chengdu y Chongqing. Sus filiales se extienden por más de 20 países y regiones, entre los que se cuentan Estados Unidos, Alemania, Japón, República de Corea, Singapur, India, Brasil y los Emiratos Árabes Unidos. La puesta en marcha de la línea marca un hito en la expansión de las pantallas OLED en China, que abarca desde las pequeñas de los teléfonos móviles hasta los dispositivos informáticos de tamaño medio, destacó Geng Yi, investigador sénior del Centro para el Desarrollo de la Industria de la Información de China. «No se trata solo de pantallas más grandes, sino que representa una completa actualización tecnológica, que requiere avances en sustratos de vidrio, materiales luminiscentes y chips controladores». Desde la perspectiva del consumidor, explicó Geng, la producción en masa significa que más portátiles y tabletas de gama media y alta en todo el mundo incorporarán pantallas AMOLED, y esto permitirá que dispositivos como los portátiles plegables sean más delgados, eficientes energéticamente y asequibles que nunca. Chengdu, un centro tecnológico del suroeste de China, alberga a más de 100 importantes empresas de pantallas, y los ingresos del sector ascendieron a 109.000 millones de yuanes en 2025, un 17,2 por ciento más interanual. La industria ha registrado un crecimiento de dos dígitos durante cinco años consecutivos y ha conformado un ecosistema integral que comprende desde materiales y equipos hasta paneles de visualización y aplicaciones para el usuario final. Cuando la nueva línea AMOLED alcance su plena capacidad productiva, se espera que las pantallas flexibles fabricadas en Chengdu representen más del 20 por ciento de la cuota del mercado mundial, según las estimaciones de la oficina de la información electrónica de la zona de alta tecnología de la ciudad. La industria de pantallas de nueva generación también ofrece oportunidades de desarrollo para compañías globales, y multinacionales de toda la cadena de suministro, como Messer, Idemitsu Kosan y LG Chem, están reforzando su presencia en Sichuan. A su vez, China se posiciona como líder mundial, tanto en la producción como en el consumo de paneles de visualización. La Asociación de Fabricantes de Óptica y Optoelectrónica de China estimó a finales del año pasado que la producción de la industria de pantallas del país superaría los 800.000 millones de yuanes en 2025, lo que representaría casi el 54 por ciento del total mundial. Mientras el XV Plan Quinquenal (2026-2030) del país busca elevar significativamente el nivel de autosuficiencia en ciencia y tecnología, el Ministerio de Industria y Tecnología Informática ha instado explícitamente a desarrollar industrias clave emergentes, entre las que se incluyen las pantallas de nueva generación. De acuerdo con expertos del sector, la naturaleza no convencional, flexible y plegable de esta clase de pantallas abrirá mayores posibilidades para dispositivos con inteligencia artificial, como, además de las tabletas y los portátiles, los paneles de automóviles. Fin
