BUENOS AIRES, 19 ago (Xinhua) — Los desafíos actuales de la gobernanza mundial y las perspectivas para profundizar la cooperación entre China y América Latina fueron abordados el miércoles en el IV Congreso Latinoamericano de Estudios Chinos, celebrado en la ciudad argentina de La Plata, con la participación presencial y virtual de cerca de 250 ponentes y conferencistas de 17 países. Académicos y especialistas procedentes de China y de distintos puntos de América Latina confluyeron en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), a unos 60 kilómetros al sur de Buenos Aires, para intercambiar miradas sobre una relación que en las últimas décadas ha trascendido ampliamente el comercio y que hoy alcanza áreas como la tecnología, la transición energética, la cultura, la educación y la gobernanza global. Organizado por el Centro de Estudios Chinos (CeChino) del Instituto de Relaciones Internacionales de la UNLP, el Instituto Confucio de esa casa de estudios y la Universidad de Estudios Internacionales de Xi’an (XISU), el encuentro tiene como lema «China y América Latina ante los desafíos de la gobernanza global contemporánea. Construyendo una comunidad global de futuro compartido». La actividad, que se extenderá hasta el viernes 21 de agosto, coincidió además con la conmemoración de los 30 años del CeChino, fundado en 1996, cuando las investigaciones y las reflexiones académicas sobre los vínculos China-América Latina tenían todavía una presencia limitada en las universidades de la región. La tradicional danza de los leones marcó la apertura de la primera jornada y dio la bienvenida a participantes de Argentina, China, Brasil, Chile, Perú, Venezuela, Uruguay, Colombia, Ecuador, México, Cuba, Guatemala, Etiopía, España, Turquía, Italia y Portugal, quienes durante tres días disertarán sobre tópicos como la inteligencia artificial, los derechos humanos, la transición energética, el desarrollo sostenible y las transformaciones de la gobernanza mundial. En diálogo con Xinhua, el director del Instituto de Relaciones Internacionales de la UNLP, Norberto Consani, sostuvo que el creciente peso de China en las relaciones internacionales hacen cada vez más evidente la importancia estratégica que tiene para la región el profundizar esos vínculos. «Con China se trata de que la relación sea lo más simétrica posible teniendo en cuenta la relación de tamaño y de poder económico, pero una relación más simétrica que no hemos tenido en el pasado con otras potencias; creo que ahí está el desafío», afirmó. Consani destacó además el valor de avanzar hacia una cooperación académica más profunda, basada no solo en la participación de especialistas en conferencias, sino también en investigaciones conjuntas y en un mayor intercambio entre académicos de ambas regiones. La amplitud temática del encuentro refleja la diversificación de la agenda entre China y América Latina, con exposiciones sobre Derecho y Política, Relaciones Internacionales, Lengua y Cultura, Historia y Sociedad, e Innovación Tecnológica y Economía. La coordinadora del CeChino, María Francesca Staiano, señaló que la creciente producción de investigaciones sobre China en la región ha ampliado los campos de estudio y favorecido una mayor especialización. En declaraciones a Xinhua, Staiano destacó que, pese a la distancia geográfica entre China y Argentina y el resto de América Latina, estos encuentros ofrecen una valiosa oportunidad para conocerse, dialogar desde distintas perspectivas y descubrir numerosas convergencias y puntos de integración, una de las principales contribuciones que pueden hacer las instituciones académicas. La académica, quien integró el primer panel especial sobre el alcance global de la Comunidad de Futuro Compartido que propone China, sostuvo que este concepto representa «un horizonte de sentido» que brinda a los países latinoamericanos una oportunidad de avance y desarrollo. Por China participan, entre otras instituciones, el Instituto de América Latina de la Academia China de Ciencias Sociales (ILAS-CASS, siglas en inglés), la Universidad Renmin de China, la Universidad de Comunicación de China, la Universidad de Fudan, la Universidad de Nankai, el Instituto de Tecnología de Beijing y el Centro para la Civilización Ecológica de la Universidad Normal del Este de China. La representación latinoamericana incluyó, entre otras, a la Universidad de Buenos Aires, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina, el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso), la Universidad de São Paulo y la Pontificia Universidad Católica del Perú. Desde España participó la Universidad de Salamanca. Gabriel Merino, coordinador del Departamento de Eurasia del Instituto de Relaciones Internacionales de la UNLP y del Grupo de Trabajo de Clacso sobre China y el mapa del poder mundial, destacó el crecimiento del congreso y su aporte al conocimiento mutuo. «Hay una necesidad de profundizar el conocimiento mutuo y el Congreso lo está demostrando. También hay una tarea clave a futuro: nosotros necesitamos conocer más de China, aprender de sus transformaciones y sus enseñanzas; también es importante este tipo de encuentros para avanzar en las relaciones humanas y de conocimiento mutuo que van más allá de lo comercial o de las inversiones», agregó. En su cuarta edición, el Congreso se consolidó como uno de los múltiples espacios de encuentro entre especialistas chinos y latinoamericanos, reflejo de una relación que ha ampliado de forma progresiva sus dimensiones económicas, políticas, académicas, científicas y culturales, y que abre nuevos espacios de diálogo y cooperación frente a las transformaciones del escenario internacional. Fin
