MÉXICO, 28 may (Xinhua)– La Cámara de Diputados de México aprobó este jueves una reforma constitucional que establece como causal de nulidad electoral la intervención extranjera, una medida que busca blindar los procesos democráticos del país frente a influencias externas. La iniciativa fue respaldada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y obtuvo 307 votos a favor, 128 en contra y una abstención por parte de la diputada Olga Sánchez Cordero, quien es ministra en retiro de la Suprema Corte de México. Durante un segundo periodo legislativo extraordinario, los diputados debatieron el dictamen que modifica el artículo 41 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Según lo aprobado, se anularán las elecciones en las que se comprueben actos de injerencia extranjera que hayan influido en los resultados, es decir, comprobar que hubo financiamiento ilícito; participación en la propaganda como difusión sistemática de desinformación; manipulación digital o la intervención de gobiernos u organismos extranjeros. La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López, anunció al término de la votación: «Aprobado por 307 votos lo reservado en términos del dictamen y las modificaciones aceptadas por la Asamblea. Aprobado en lo general y en lo particular el proyecto de decreto por el que se adiciona un inciso A a la base VI del artículo 41». El coordinador del grupo parlamentario de Morena, Ricardo Monreal, quien presentó la iniciativa, explicó que aunque la Constitución ya prohíbe la intervención extranjera en procesos electorales mediante el artículo 40, era necesario reforzar las causas de nulidad en el artículo 41. Según Monreal, la reforma busca subsanar una «norma imperfecta» y asegura que los comicios puedan ser anulados si se demuestra con pruebas concretas la intervención de agentes externos. Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó la mañana de este jueves su apoyo a la reforma durante su conferencia diaria, al advertir sobre el riesgo real de injerencia extranjera en las elecciones mexicanas. La mandataria señaló casos previos de financiamiento extranjero a grupos opositores, como ocurrió con la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, vinculada al empresario Claudio X. González. «Se demostró en el caso de Mexicanos Contra la Corrupción, o por la ‘corrupción’, que fueron financiados por instituciones de Estados Unidos a través de la Embajada, que de una u otra forma apoyaban a un candidato o una candidata», afirmó Sheinbaum desde Palacio Nacional. Subrayó que en el contexto actual, marcado por tensiones con el Gobierno estadounidense, es crucial reafirmar que «en México decidimos los mexicanos». La aprobación de esta reforma también se da en medio de un clima político polarizado, con recientes fricciones entre el gobernante partido Morena y el opositor Partido Acción Nacional (PAN), tras la visita de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien sostuvo reuniones con líderes opositores. El dictamen ahora pasará al Senado para su análisis y votación final. Además, deberá ser ratificado por al menos 17 de los 32 Congresos estatales, incluida la Ciudad de México, antes de ser promulgado por el Ejecutivo. Sin embargo, expertos como Arturo Sánchez, exconsejero del Instituto Nacional Electoral (INE), han expresado preocupaciones sobre las implicaciones prácticas de esta reforma. Sánchez alertó sobre posibles abusos del nuevo marco legal, al señalar que los partidos podrían alegar injerencia extranjera como estrategia para anular resultados desfavorables. Fin
