BEIJING, 8 may (Xinhua) — Ochenta años después de la apertura de los Juicios de Tokio, la publicación de una traducción completa al chino de las transcripciones de las actas del Tribunal Militar Internacional para el Lejano Oriente (IMTFE, siglas en inglés) pone de relieve innumerables crímenes de guerra cometidos por los militaristas japoneses, señaló hoy viernes Lin Jian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino. Esas transcripciones constituyen el archivo principal de los Juicios de Tokio. Documentan todo el proceso judicial, que se prolongó más de dos años. Los diarios manuscritos del abogado estadounidense David Nelson Sutton, quien se desempeñó como fiscal adjunto en los Juicios de Tokio, fueron descubiertos recientemente y publicados por primera vez. Lin declaró en una conferencia de prensa diaria que el IMTFE celebró un total de 818 sesiones judiciales, escuchó el testimonio de 419 testigos, examinó 4.336 pruebas y elaboró cerca de 50.000 páginas de transcripciones en inglés de las actuaciones judiciales. El tribunal sacó a la luz las atrocidades cometidas por el militarismo japonés en tiempos de guerra en países asiáticos, dictaminó que el Japón militarista libró una guerra de agresión y condenó a los criminales de guerra fascistas a la infamia perpetua. «La publicación de la traducción al chino de las transcripciones y los diarios por parte del fiscal Nelson Sutton vuelve a poner de relieve los innumerables e irrefutables crímenes de guerra de los militaristas japoneses», dijo Lin. Señaló que ochenta años después, las fuerzas de derecha en Japón siguen sin arrepentirse de la historia de la guerra y continúan intentando por todos los medios posibles de encubrir el crimen de agresión e inculcar una visión distorsionada de la historia entre el público japonés. Algunos políticos japoneses incluso visitan con frecuencia el santuario de guerra de Yasukuni, donde se honra a los criminales de guerra de clase A condenados. Lin afirmó que estas acciones constituyen, en esencia, intentos de anular el veredicto de los Juicios de Tokio y desafiar el orden internacional de posguerra. «La historia y la verdad no deben ser borradas. Los principios y la justicia no deben ser manipulados. El orden internacional de posguerra no debe ser desafiado», sostuvo Lin, y añadió que ningún pueblo amante de la paz en el mundo permitirá jamás que se revierta el veredicto sobre los crímenes de guerra ni dejará de oponerse al neomilitarismo japonés. Fin
