MONTEVIDEO, 24 feb (Xinhua) — El Gobierno de Uruguay declaró este martes la emergencia agropecuaria por un plazo de 90 días debido al déficit hídrico que afecta a varias zonas del país, con impacto en los rubros ganadería, lechería, agricultura y granja. La decisión fue resuelta por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) a propuesta de la Comisión de Emergencias Agropecuarias, integrada además por el Instituto Uruguayo de Meteorología y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). La resolución del ministro Alfredo Fratti establece que rige íntegramente en los departamentos de Canelones (sur), Maldonado (sureste) y Montevideo (sur), así como para distritos específicos de Durazno (centro), Flores (suroeste), Florida (centro-sur), Lavalleja (sureste), Rocha (sureste), San José (suroeste) y Treinta y Tres (este). La declaración faculta al MGAP a instrumentar medidas de apoyo a los productores de los rubros afectados. Según el comunicado oficial, la medida responde al agravamiento de los parámetros técnicos monitoreados desde comienzos de año, en particular el Índice de Precipitación Estandarizado (IPE) y el promedio decadal del Porcentaje de Agua en el Suelo (PAD), elaborados por la Unidad de Agroclima y Sistemas de Información del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet). Las autoridades indicaron que estos indicadores ya habían fundamentado medidas de apoyo adoptadas en enero y febrero, las cuales se mantienen vigentes para las áreas afectadas, aun cuando no estén incluidas en la nueva declaratoria de emergencia agropecuaria. Entre las medidas anunciadas la semana pasada está la habilitación del pastoreo en la faja adjunta a caminos y rutas nacionales y acceso a líneas blandas de crédito orientadas a micro, pequeños y medianos productores ganaderos y lecheros. El MGAP señaló en el comunicado que «dada la naturaleza dinámica del déficit hídrico» se mantiene «un monitoreo permanente de los parámetros objetivos» con el fin de evaluar la incorporación de nuevas zonas a la emergencia agropecuaria. Uruguay atraviesa un déficit hídrico persistente desde el último trimestre de 2025, con lluvias por debajo de los promedios históricos en amplias zonas del país, lo que ha reducido las reservas de agua en suelos y estanques. Esta situación ha afectado especialmente a la ganadería y la producción lechera, mientras los modelos agroclimáticos no muestran señales de mejoras significativas en el corto plazo, según un informe del INIA. Entre 2022 y 2023 Uruguay enfrentó la peor sequía en siete décadas, un fenómeno que generó pérdidas en el sector productivo por 1.800 millones de dólares y afectó el normal suministro de agua potable en Montevideo y su área metropolitana. El sector agropecuario es uno de los pilares de la economía de Uruguay, al representar alrededor del 15 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Fin
