BEIJING, 26 oct (Xinhua) — En el Parque del Sitio Arqueológico Nacional de Dahecun, en Zhengzhou, capital de la provincia de Henan, en el centro de China, los juncos se mecen con la brisa otoñal y es posible escuchar los llamados de los ciervos a lo largo de un paisaje que abarca cerca de 2.400 mu (160 hectáreas).
El nuevo Museo del Sitio de Dahecun, ubicado dentro del parque, fue construido en gran medida bajo tierra; una entrada en pendiente conduce a los visitantes hacia la historia de un asentamiento neolítico que data de hace unos 7.000 años.
«Este es el primer museo temático del país que presenta la cultura Yangshao de manera panorámica», indicó Wang Xiaoya, guía del museo.
«Su techo rectangular se encuentra al mismo nivel que el terreno, lo que permite que el edificio se integre en el paisaje, como si fuera un sitio arqueológico que emerge de la tierra», explicó.
En su interior, más de 1.500 reliquias culturales ilustran la cultura Yangshao y arrojan luz sobre la historia del sitio de Dahecun. En el exterior, la zona de protección principal exhibe los vestigios de un gran asentamiento del período Yangshao.
Al ofrecer una ventana privilegiada a una cultura neolítica que perduró cerca de 2.000 años, Dahecun se erige como uno de los sitios arqueológicos más importantes de China, donde las labores de conservación y divulgación hacen que los vestigios de la vida antigua sean más accesibles para el público.
Conocidos en chino como «dayizhi», estos sitios arqueológicos comprenden los restos de importantes asentamientos, ciudades, palacios y tumbas de la antigüedad, así como conjuntos de sitios relacionados y paisajes culturales.
Estos lugares albergan información histórica y cultural de diversas etapas de la historia antigua de China, y se distinguen por su envergadura, su relevancia histórica y cultural, y su profundo impacto.
Esta categoría incluye lugares como Liangzhu, en la provincia de Zhejiang; las Ruinas de Yin, en Henan; Sanxingdui, en la provincia de Sichuan; las ruinas del Antiguo Palacio de Verano, en Beijing; las Tumbas Imperiales de Xixia; y la Gran Muralla.
Estos sitios dan fe de la historia humana de China, que se remonta a un millón de años; de su historia cultural, de 10.000 años; y de una civilización con más de 5.000 años de antigüedad.
Actualmente, China cuenta con 150 yacimientos arqueológicos de este tipo. A partir de algunos de ellos, se han establecido 65 parques arqueológicos nacionales, que abarcan también las áreas circundantes.
Luoyang, una ciudad en la provincia de Henan con 4.000 años de historia urbana y más de 1.500 años como capital nacional, alberga varios yacimientos arqueológicos de gran importancia que están estrechamente integrados en el paisaje urbano moderno.
«Varios yacimientos arqueológicos de gran relevancia se encuentran en un tramo de menos de 50 kilómetros, de este a oeste, a lo largo del río Luo; entre ellos figuran Erlitou, las ruinas de la capital de la dinastía Shang en Yanshi, el sitio de la antigua ciudad de Luoyang de las dinastías Han y Wei, el sitio de la ciudad de Luoyang de las dinastías Sui y Tang, y las tumbas de Mangshan», señaló Zhao Xiaojun, director de la Oficina de Patrimonio Cultural de la ciudad de Luoyang.
«La densidad, la escala, el lapso temporal y la riqueza de su contenido histórico son excepcionales a nivel mundial», destacó Zhao.
Ya en la década de 1950, Luoyang desarrolló una nueva zona urbana alejada de la ciudad antigua, exigiendo la realización de excavaciones arqueológicas antes de iniciar cualquier construcción. Las autoridades han adoptado normativas específicas para proteger estos yacimientos.
El sitio de la ciudad de Luoyang de las dinastías Sui y Tang, el de la antigua ciudad de Luoyang de las dinastías Han y Wei, y el de Erlitou se han convertido en parques arqueológicos nacionales y en hitos culturales plenamente integrados en la vida urbana.
A nivel nacional, cada vez más personas visitan estos lugares. Según las estadísticas, el número de visitas a los parques arqueológicos nacionales de China pasó de 20,97 millones en 2021 a 97,74 millones en 2025, acumulando un total de 303 millones de visitas durante un periodo de cinco años.
Sus beneficios van más allá de la investigación arqueológica y las exposiciones en museos. En la provincia de Zhejiang, por ejemplo, los esfuerzos por vincular la cultura Liangzhu con la revitalización rural han contribuido al desarrollo económico local.
En 2025, los ingresos operativos de los colectivos rurales en las 14 aldeas situadas dentro del área del yacimiento aumentaron un 19 por ciento respecto al año anterior. En el yacimiento de Liulihe, en Beijing, una escuela de verano internacional de arqueología de campo, fruto de la colaboración entre China y Estados Unidos, ofrece a jóvenes de todo el mundo una plataforma para aprender sobre la civilización china.
Para el desarrollo del patrimonio cultural nacional, el XV Plan Quinquenal de China (2026-2030) aboga por la protección y el aprovechamiento sistemáticos de los mencionados yacimientos.
Una reciente conferencia nacional sobre la gestión de los principales yacimientos arqueológicos subrayó la necesidad de realizar investigaciones arqueológicas de alto nivel, garantizar una protección sostenible y una gestión eficiente, y promover, al mismo tiempo, una presentación de alta calidad.
En el caso de los yacimientos situados en centros urbanos, se integrarán espacios expositivos de pequeña escala en el tejido urbano; por su parte, los yacimientos ubicados en zonas suburbanas o rurales podrán explorar modelos que combinen la revitalización rural con visitas educativas y programas de aprendizaje.
Asimismo, se realizarán esfuerzos para mejorar los servicios culturales que ofrecen estos lugares, con el fin de poner más en valor el patrimonio cultural y satisfacer las necesidades del público.
Para los visitantes, estos yacimientos ofrecen un contacto más directo con el pasado. Al encontrarse entre los juncos de Dahecun, quizá muchos se pregunten si las personas que vivieron allí hace 7.000 años veían el mismo paisaje. Fin
